Una mano en el cuello y Green se fue antes de tiempo
El alero de Golden State se quedó sin partido en el tercer cuarto tras una pelea con Dillon Brooks, y los Guerreros ganaron igual ante Phoenix Suns.
Una mano apoyada en el cuello del rival. Parece poca cosa, pero en el tercer cuarto ese gesto de Draymond Green cambió el partido entero. Y a mí me dejó pensando en lo fino que es el límite entre la bronca y el papelón.
Cómo empezó todo
Todo arrancó debajo del aro, con Khaman Maluach empujando a Green hasta tirarlo al suelo. Green se levantó, fue directo al pivote de Phoenix y lo derribó tomándolo con los dos brazos. Dillon Brooks llegó corriendo, quedaron cara a cara entre empujones y ahí apareció la mano en el cuello.
Los compañeros de ambos equipos se metieron para que no pasara a mayores. Los árbitros sancionaron con faltas técnicas a los dos, pero para Green fue la segunda de la noche, y eso significó salir de la cancha.
Los números de una noche corta
- Fue la primera expulsión de Green en la temporada.
- Había jugado apenas 17 minutos.
- Sumó cuatro puntos, cuatro rebotes y dos asistencias.
- Golden State se impuso 116-113 sin su referente.
Ojo, que los Guerreros no se derrumbaron. Sin uno de sus pesos pesados, sostuvieron el resultado y se llevaron el partido. Eso dice mucho del plantel, aunque el episodio de Green quede como la noticia.
Dos historiales que pesan
Ninguno de los dos llega limpio a esta escena. Brooks construyó parte de su fama en la liga a fuerza de choques físicos y verbales. En los playoffs de 2023 dijo públicamente que LeBron James estaba "viejo" y soltó una frase que lo retrata de cuerpo entero:
“Me gusta provocar a los osos.”Dillon Brooks
Esa serie terminó con su expulsión por un golpe bajo a la estrella de los Lakers. Green, por su parte, protagonizó en octubre de 2022 un episodio que quedó grabado en video: golpeó en el rostro a su entonces compañero Jordan Poole durante un entrenamiento de los Warriors. Dos tipos con antecedentes, y una noche que los volvió a poner en la primera plana.
La pregunta que deja este partido es simple y incómoda: ¿hasta dónde se puede sostener tanta intensidad antes de que el costo disciplinario le gane al beneficio dentro de la cancha? La temporada todavía no la responde.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
CBA Ahora