Salarios que recuperan terreno, consumo que sigue en pausa: la paradoja de la economía argentina
La inflación de agosto se desaceleró a 1,7% mensual y los sueldos acumulan cinco meses de mejora real. Aun así, las familias canalizan el ingreso extra al ahorro en dólares, el crédito se retrae y la actividad ligada al mercado interno no logra despegar.
El dato de inflación de agosto, ubicado en 1,7% mensual, constituye el registro más bajo en un prolongado período y representa un alivio tangible para los ingresos que venían perdiendo la carrera contra los precios. En paralelo, los salarios acumularon cinco meses consecutivos de suba por encima del índice de precios al consumidor, configurando un escenario que, en términos estrictamente teóricos, debería traducirse en una recuperación del consumo. Sin embargo, la reacción esperada no se materializa y la economía argentina exhibe una paradoja cada vez más visible: el poder adquisitivo mejora, pero el gasto de las familias no termina de reaccionar.
Vamos a los números: en julio, el público adquirió casi 3.000 millones de dólares para atesoramiento, lo que representa un salto de aproximadamente 50% respecto de los meses anteriores. De ese total, alrededor de un tercio permaneció en los bancos, otro tercio salió del sistema financiero y el resto se canalizó al pago de tarjetas en moneda extranjera (Fuente: informe económico citado en el material de base). Cada peso convertido en dólar es, en la práctica, un peso que no concurre al mercado interno a demandar bienes durables, esparcimiento ni servicios.
La voz del especialista
“Los salarios ya acumulan cinco meses de recuperación real, en un contexto de descenso de la inflación. Pero se nota mucha cautela y ese rebote no está yendo al consumo.”Fernando Marull, economista
El crédito, otro factor que frena
El sistema financiero no contribuye a dinamizar la situación. Los bancos atraviesan niveles de morosidad elevados, herencia de los meses de mayor tensión económica, y se muestran particularmente renuentes a prestar. El financiamiento al consumo continúa cayendo y, si bien se aguarda una baja de las tasas de interés en los próximos meses, la cautela institucional demora la transmisión hacia el bolsillo de las familias.
- La inflación mensual de agosto se desaceleró a 1,7%, el registro más bajo en un prolongado período.
- Los salarios acumularon cinco meses consecutivos de mejora por encima de la inflación.
- La compra de dólares para atesoramiento alcanzó casi 3.000 millones de dólares en julio, con un salto cercano al 50% interanual.
- Un tercio de esos dólares quedó en los bancos, otro tercio salió del sistema y el resto se destinó al pago de tarjetas en moneda extranjera.
- Los bancos mantienen cautela crediticia por la morosidad heredada de meses anteriores.
- La industria y la construcción cayeron 5% en julio, pese al alivio salarial.
- Los sectores vinculados a exportaciones (energía, agro y minería) crecen con fuerza, mientras el mercado interno permanece débil.
Comparado con el mismo mes del año anterior, el cuadro resulta aún más elocuente: la inflación cedió de manera significativa, el salario ganó terreno real y, no obstante, el consumo masivo continúa sin reaccionar. Para el segundo semestre se proyecta un escenario de precios estables o con subas moderadas, salarios que podrían seguir mejorando en términos reales y un consumo que tardará en reactivarse mientras la incertidumbre persista y el ahorro en dólares opere como destino preferencial del ingreso adicional.
El indicador a seguir en las próximas semanas es la evolución de las ventas en supermercados y shoppings, junto con el flujo mensual de compra de dólares por parte del público. Si ambos indicadores muestran un cambio de tendencia simultáneo, podría comenzar a configurarse el rebote del consumo interno que, hasta el momento, permanece en pausa (Fuente: elaboración propia sobre la base del material consultado).
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
CBA Ahora