Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,60 -0,14%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Una pirámide de luz made in Beijing conquistó las noches de la Odisea de Nolan

El director de fotografía Hoyte van Hoytema y el programador Noah Shain diseñaron un artefacto LED portátil para iluminar el asalto a Troya que terminó siendo la fuente de iluminación nocturna de toda la película. Te cuento cómo fue ese viaje desde un problema de set hasta un invento que ya forma parte de la historia del cine.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Una pirámide de luz made in Beijing conquistó las noches de la Odisea de Nolan

Me imagino la escena y todavía me asombro: una noche cerrada en Aït Benhaddou, ese pueblo de adobe que ya tiene más cara de película que de pueblo, cientos de extras listos para el asalto a Troya y una pregunta técnica que no tenía respuesta fácil. ¿Cómo iluminás cientos de metros cuadrados con una luz que parezca fuego sin prender fuego de verdad? Porque el fuego real, en un set de esas dimensiones, es un disparate: riesgo para la gente, para las construcciones, para todo. Y los focos convencionales, por más potentes que fueran, se quedaban cortos a la hora de recrear el titilar naranja que todos tenemos en la cabeza cuando pensamos en una antorcha o en una pira.

La primera secuencia que se filmó para La Odisea fue justamente esa, el asedio nocturno a la ciudad de Troya, y se rodó en Marruecos con reconstrucciones del Templo de Atenea y un ejército de figurantes que había que bañar en una luz envolvente, de 360 grados. Ahí aparecieron Hoyte van Hoytema, el director de fotografía que viene de trabajar con Nolan en Órbita y Dunkerque, y Noah Shain, un programador de panel, con una idea que sonaba a delirio: una pirámide LED portable, a la que terminaron bautizando Pyrahedron, capaz de emitir luz en tres dimensiones y no en un plano como cualquier panel de los que se usan en las filmaciones.

Un ingenio geométrico con tres caras y 36 píxeles por cara

El dispositivo es bastante elegante en su sencillez. Son tres triángulos equiláteros de poco menos de un metro por lado, cada uno con seis circuitos hexagonales y seis LEDs COB por circuito, o sea 36 píxeles por cara. Ensamblados en forma de pirámide, el conjunto emite luz en todas las direcciones, lo que permite iluminar una zona completa sin necesidad de andar cambiando la posición de los aparatos a cada rato. Se fabricaron en Beijing en dos versiones: las llamadas Dumb Pyra, que reproducían un patrón de fuego fijo apenas las enchufabas a una batería, y las Smart Pyra, que permitían alternar entre 36 aspectos distintos y manejarse desde una consola de luces. Las dos, además, aceptaban la reproducción de videos de llamas reales a baja resolución, por si hacía falta un toque todavía más orgánico.

“Me pregunté si podríamos crear una fuente de fuego impresionista que se comportase exactamente como el fuego, que tuviese más o menos la misma forma, que se pudiese mover con facilidad y que estuviese alimentada con baterías.”Hoyte van Hoytema

Del truco puntual a la luz de cabecera de todas las noches

  • Las unidades se adherían a paredes, se atornillaban a estructuras o se apoyaban directamente en el suelo, aprovechando una geometría estable y un peso manejable.
  • La exposición estimada era de T4 a unos tres metros con ISO 500, más que suficiente para las necesidades del rodaje nocturno.
  • Lo que nació como solución para una sola escena terminó convertida en la fuente de luz de preferencia para todos los pasajes nocturnos de la película.
  • Van Hoytema las definió como creíbles, fáciles de producir en masa, de transportar y de manejar en pleno set.

Lo que más me gusta de esta historia, y te lo digo desde la admiración más absoluta, es que sintetiza algo que muchas veces se olvida cuando se habla de las superproducciones de Nolan: detrás de cada plano descomunal hay un equipo resolviendo problemas que el público ni se imagina. Acá no hubo un software mágico que apareció de la nada ni una marca de iluminación que les solucionó la vida; hubo un director de fotografía que pensó en voz alta, un programador que lo acompañó y un fabricante en Beijing que dijo que sí. La próxima vez que veas una noche cualquiera del cine de Nolan, pensá que quizá lo que está iluminando esa escena es una pirámide con 36 píxeles por cara y la obstinación de un equipo que se negó a tirar fuego real sobre una construcción de Marrakech.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo