Puré de calabaza con cebolla y puerro: la receta casera que se cocina tapada y queda lista en media hora
Con un rehogado suave y apenas líquido para cubrir las verduras, esta preparación se procesa al final y admite variantes con papa, calabaza asada o incluso zanahoria y zucchini.
Si te gustan los platos de cuchara simples, este puré de calabaza con cebolla y puerro se cocina en una sola olla, sin grandes esfuerzos y con resultados que rinden para varias porciones. La clave está en cortar bien las verduras, rehogar sin que agarren color y respetar los tiempos de cocción tapada.
Los ingredientes y el primer paso
Para armar la receta necesitás pulpa de calabaza, cebolla, puerro, manteca, aceite suave, sal, pimienta y, como líquido, agua o caldo de verduras a elección. La cocina arranca con la cebolla y el puerro cortados en juliana, que se llevan a fuego suave junto con la manteca y el aceite durante 20 minutos. La indicación es clara: rehogarlos sin dorarlos, para que después no aparezca ningún sabor a quemado en el puré.
La cocción tapada y el final
Una vez que la base está a punto, se suma la calabaza cortada en cubos y se la rehoga apenas tres minutos, lo justo para que se impregne de la manteca y el aceite. Después se cubre todo con agua o caldo de verduras y se tapa la olla. Entre 20 y 25 minutos más tarde, la calabaza ya está cocida y lista para procesar con batidora de mano o pasar por un pasapurés. La sal y la pimienta se ajustan al final, y el toque de cierre puede ser un poco de cebollín picado o un chorrito de aceite.
- Base de cebolla y puerro rehogados suavemente durante 20 minutos, sin tomar color.
- Calabaza en cubos rehogada 3 minutos y cocinada tapada entre 20 y 25 minutos.
- Sal, pimienta y un acabado simple con cebollín o aceite para terminar el plato.
- Opciones para variar: sumar papa para espesar o usar calabaza asada.
- La misma base sirve para purés de zanahoria, puerro o zucchini.
Como tiene una textura suave y un sabor que no compite con casi nada, este puré funciona muy bien como entrada de un menú que después siga con un pescado a la plancha o al horno. Y si te toca almorzar afuera, se transporta sin problemas en un recipiente térmico o de vidrio, porque al recalentarse mantiene la cremosidad. Una manera práctica de sumar verdura al plato sin complicarse.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
CBA Ahora