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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

La película que Samuel L. Jackson no se cansa de mirar: un thriller de los noventa que el tiempo convirtió en objeto de culto

El actor eligió a Memoria letal como su favorita para revisitar y, además, confesó que su personaje en ese filme le gana por lejos a todos los demás de su carrera. Repaso de una historia con Geena Davis, un guion récord y una directora que nunca llegó a rodar la secuela.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 4 min
La película que Samuel L. Jackson no se cansa de mirar: un thriller de los noventa que el tiempo convirtió en objeto de culto

Hay noches en las que uno se sienta frente al televisor, busca algo conocido para acompañarlo y termina cayendo, sin querer, en la misma película. Me imagino a Samuel L. Jackson haciendo exactamente eso, porque el propio actor contó que, si tuviera que elegir un título propio para volver a ver, no dudaría ni un segundo: Memoria letal, el thriller de acción que rodó en 1996 junto a Geena Davis, se lleva ese primer puesto en su corazón cinéfilo, y la confesión no es menor si se tiene en cuenta que estamos hablando de un tipo que lleva más de cien largometrajes en el lomo y que, claro, tiene de dónde elegir.

La película, conocida en inglés como The Long Kiss Goodnight, cuenta la historia de Samantha Caine, una maestra que vive apaciblemente en una pequeña ciudad junto a su hija Caitlin, pero que un día empieza a tener destellos de un pasado violento que no logra explicar. Cuando un desconocido la ataca y ella lo neutraliza con una destreza que ni siquiera sabía que tenía, decide contratar a un detective privado para que la ayude a reconstruir quién fue antes de perder la memoria. Ese detective es Mitch Hennessy, el personaje de Jackson: un tipo pintoresco, medio pasado de rosca, fanfarrón y encantador, que cobra en efectivo y que se va metiendo, casi sin querer, en una pesquisa mucho más peligrosa de lo que había imaginado.

Un personaje que le ganó al resto de la carrera

“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de 'Memoria letal'. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson

Lo notable de la declaración no es solo que ubique a Memoria letal por encima de Jules Winnfield de Pulp Fiction, por encima de Nick Fury del universo Marvel o por encima de cualquier otro papel que uno pueda imaginar en una filmografía tan larga. Lo notable es que Jackson, al justificar su preferencia, no apela a la trascendencia del personaje ni a su peso cultural, sino al puro recuerdo del rodaje: se lo pasó bien, se entendió con su compañera de elenco y,, esa buena energía quedó pegada a la película para siempre.

Los números de una producción que se transformó en culto

  • Guion escrito por Shane Black, comprado por la productora en 4 millones de dólares, cifra que en ese momento fue récord para un libreto.
  • Presupuesto total de la película: 65 millones de dólares.
  • Recaudación mundial en salas: 95 millones de dólares, por lo que el balance para el estudio fue negativo.
  • Dirección de Renny Harlin, con Jackson y Geena Davis como protagonistas.
  • Paso del tiempo: de fracaso comercial a película de culto seguida por varias generaciones.

Lo que pasó después con el filme es de esas ironías que regala la historia del cine. En 1996 la película no terminó de cuajar en la taquilla y la productora perdió plata, pero con los años se fue ganando un público fiel que la vio una y otra vez en video, en DVD y después en streaming. Tanto entusiasmo generó que durante un tiempo se habló de una secuela, con el propio Renny Harlin dispuesto a sentarse otra vez en la silla de director para relatar qué había sido de la vida de Samantha y de Hennessy después de aquella revelación sobre la identidad secreta de ella. La segunda parte, finalmente, nunca se rodó, y la historia de Charly, el nombre verdadero que la protagonista descubre que tenía cuando trabajaba como agente letal para la CIA, quedó cerrada en aquella única entrega.

A mí, que confieso haber visto esta película varias veces y siempre con la misma satisfacción, la elección de Jackson me resulta entrañable. Hay algo profundamente humano en que un actor con su trayectoria, acostumbrado a sets gigantescos y a blockbusters de todo tipo, se quede con las ganas de volver a verse en una película chica en términos relativos, rodada hace casi treinta años, que mezcla espías, comedia, acción y un toque de melodrama familiar. Quiero creer que, en algún momento, Jackson prende el televisor, busca Memoria letal y vuelve a ese pasillo donde Hennessy le dice a Samantha que el caso se le está complicando, y sonríe, como nos pasa a los espectadores comunes cuando reencontramos una historia querida. Es, en definitiva, una manera hermosa de decir que ninguna carrera está hecha solo de logros enormes, sino también de esos oficios compartidos donde alguien se divirtió mucho y eso, con el tiempo, terminó valiendo más que cualquier número en la planilla.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

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