Colapinto en Monza: el motor se calló, el grip desapareció y el sábado pinta bravo
El piloto de Pilar completó un viernes de contramano en Italia: un motor que le robó cinco décimas y después un Alpine sin agarre en las curvas medias. Undécimo, a un segundo de la punta, y con el equipo trabajando a contrarreloj para llegar a tiempo a la clasificación.
Bajé al paddock de Monza con la ilusión de siempre y me topé con la misma cara larga de Franco Colapinto que ya vimos en Silverstone. Se acomodó el casco, miró el monoplaza y, antes de subirse, le soltó un palmada al morro del A524, como pidiéndole explicaciones. El viernes le devolvió la espalda.
Una mañana que arrancó bien y terminó enojada
En la primera práctica el Alpine funcionó como un reloj hasta que apareció el compuesto blando. Ahí el motor dijo basta. Colapinto estima que el inconveniente le costó unas cinco décimas, nada menos en un circuito donde cada milésima es plata. Terminó noveno, a 1s020 de la referencia, con la bronca lógica de saber que había un tiempo mejor ahí, trabado por la electrónica.
“En la primera práctica estuvimos bien. Fue positiva. Salí, di cuatro vueltas y tuve un problema con el motor al calzar el compuesto blando y eso no me permitió bajar unas cinco décimas, haciendo un tiempo mejor que el que hice en la segunda práctica”Franco Colapinto
Segunda práctica: el motor se arregló, pero el auto perdió el rumbo
A la tarde el problema mecánico quedó atrás, aunque apareció otro más silencioso y a la vez más dañino. El Alpine se quedó sin agarre en el centro de la curva, esa zona donde el piloto necesita que el chasis lo banque y el neumático le obedezca. A eso se le sumó una salida de pista en la chicana de Ascari, justo cuando intentaba recuperar ritmo. Resultado: undécimo, a 1s060 del mejor tiempo y apenas 154 milésimas por encima de su compañero Pierre Gasly, que cerró decimocuarto. Poco consuelo.
“Estuvimos perdidos, dimos un paso para atrás. Si bien se solucionó el tema del motor, no tenía grip en la mitad de curva, faltó velocidad, suponemos que por el calor. Es un poco complicado y debemos trabajar para mañana”Franco Colapinto
El auto de Colapinto lleva las mismas ocho actualizaciones que Gasly estrenó en la fecha pasada. El equipo ya pasó por la reunión de ingenieros y mecánicos para masticar la telemetría y decidir qué tocar de acá al sábado. La térmica alta y la falta de carga aerodinámica en las curvas lentas son los dos frentes a resolver antes de la clasificación.
Lo que viene
La actividad sigue el sábado con la tercera práctica y, después, la clasificación que ordenará la grilla para la carrera del domingo. Si los muchachos de Enstone encuentran la llave que destrabe el grip en el centro de la curva, Colapinto puede meterse otra vez en la Q2. Si no, el domingo arranca a remontar desde atrás, que es lo que menos le gusta. Nos vemos en la próxima nota, cuando Monza entregue su veredicto.
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