Castelli, en el umbral del Impenetrable, tiene el restaurante chaqueño más premiado del país
Anna Restaurante de Campo se consagró en Buenos Aires con el principal reconocimiento de sustentabilidad gastronómica de Argentina. La cocinera Alina Ruiz convirtió una finca de 50 hectáreas en un proyecto donde la cocina, la ganadería y la conservación del monte nativo caminan juntas.
Si alguna vez te imaginás viajando hacia el norte, te cuento que en Juan José Castelli, ya con el Parque Nacional El Impenetrable como vecino, hay un motivo gastronómico que bien vale el viaje. Hace pocas semanas, en la final realizada el 27 de agosto en Buenos Aires, Anna Restaurante de Campo recibió el premio más importante del país en sustentabilidad gastronómica, un reconocimiento que lo puso por encima de proyectos de Ushuaia y de la propia Ciudad de Buenos Aires. Y lo que sorprende es que el ganador no esté en una gran ciudad, sino a la vera del monte chaqueño, dentro de la Finca Don Miguel.
El lugar funciona desde hace más de quince años bajo la conducción de Alina Ruiz, una cocinera que fue armando la propuesta a partir de lo que la propia finca produce. La carta cambia con las estaciones y trabaja de manera integral con lo que sale de la huerta, de los corrales y del apiario, que cuenta con unos cincuenta cajones de colmenas. A eso se suman 20 hectáreas de monte nativo preservado dentro de las 50 que componen el establecimiento, un detalle que no es decorativo sino parte del proyecto.
Una cocina que sale del campo, literalmente
En la final, el equipo presentó un plato que condensa la identidad del lugar: un lingote de cabrito con chanfaina y papel de ordeñe, preparado íntegramente con productos regionales. El plato bastó para que un jurado presidido por Mauro Colagreco, cocinero con ocho estrellas Michelin en cinco países, se inclinara por Anna frente a las otras dos propuestas finalistas. La elección dejó a las claras que, cuando hay coherencia entre lo que se dice y lo que se cocina, la sustentabilidad puede ser también una cocina de excelencia.
“El respeto por la tierra está desde siempre; no es tendencia, no es moda, es algo que se nos inculcó y que tomamos como una práctica, como una forma de vida”Alina Ruiz, cocinera y conductora de Anna Restaurante de Campo
Para dimensionarlo, conviene saber que acá no estamos hablando de un restaurante urbano sino de una experiencia de campo. Anna funciona dentro de la finca, rodeado de monte chaqueño, y la visita se piensa como una jornada entera: se come, se recorre el lugar y se toma contacto con el paisaje que rodea al Impenetrable. Para el lector que se pregunta por los números, el cubierto principal ronda los 25.000 pesos y la experiencia completa, con recorrido guiado por la finca, supera los 40.000. Desde la capital chaqueña, Resistencia, hay que transitar unos 300 kilómetros por la ruta nacional 16 hasta Roque Sáenz Peña y luego tomar la ruta provincial 9 hacia Castelli, en un viaje que lleva entre cinco y seis horas.
Saberes del monte y una alternativa menos conocida
La cocina de Anna recupera además saberes ancestrales de las comunidades de la zona y se anima con frutos del monte chaqueño que rara vez llegan a las cartas urbanas. Para quien quiera complementar la visita, una alternativa menos concurrida es la Reserva Natural Formosa, del lado formoseño del ecotono chaqueño, donde se pueden avistar yacarés overos en lagunas casi sin visitantes. Es un complemento ideal si la idea es armar una ruta que combine gastronomía, monte y fauna.
- Qué: Anna Restaurante de Campo, ganador del premio nacional de sustentabilidad gastronómica.
- Dónde: Finca Don Miguel, Juan José Castelli, a metros del Parque Nacional El Impenetrable.
- Cuándo ir: la mejor época es entre mayo y septiembre, con temperaturas más templadas, días secos y monte en su plenitud.
- Cuánto cuesta: cubierto principal desde 25.000 pesos; experiencia completa con recorrido por la finca, por encima de 40.000.
- Cómo llegar: 300 km desde Resistencia por la ruta 16 hasta Sáenz Peña y luego la ruta 9 hasta Castelli.
Te lo digo como lo siento: pocas veces un premio de estas características recae en un lugar tan alejado de los circuitos gastronómicos tradicionales. Y eso, lejos de ser un problema, es lo que vuelve a Anna un destino en sí mismo. Si te copa la idea de conocer el Chaco desde su cocina y su monte, anotá Castelli en la agenda: es de esos rincones donde todavía se come lo que la tierra da, y se lo agradece.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
CBA Ahora