World of Warcraft Forever llega en noviembre con la promesa de volver a empezar, esta vez con joystick en la mano
La versión que conserva el Azeroth clásico, con tope de nivel 60 y soporte oficial para mandos, se estrenará el 4 de noviembre e incluirá más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras y dos bandas desde el primer día.
Me imagino la escena: la pantalla en negro, el logo de Blizzard latiendo al ritmo de siempre, y una mano que en vez de posarse sobre el teclado y el ratón se apoya en un mando. Esa imagen, que durante años fue una herejía para los puristas del género, es justamente la que la compañía quiere vender como bandera con World of Warcraft Forever, la nueva apuesta del equipo que viene trabajando en WoW Classic y que tiene fecha de estreno confirmada para el 4 de noviembre de 2026 en PC y Mac.
Una suscripción, dos ventanas y una beta en el horizonte
La propuesta se ofrece como parte de la suscripción activa a World of Warcraft, sin un costo extra visible más allá del abono mensual. Para quienes se inclinen por la Edición Cielonato o por la Colección de Warcraft Forever, el acceso anticipado a la beta quedó anunciado para el 17 de septiembre de 2026, lo que en la práctica abre dos ventanas de ingreso al mismo Azeroth ampliado.
El regreso, además, incorpora una decisión que en lo personal me resulta simpática y a la vez discutible: soporte oficial para mandos en ambas plataformas, pensado para mejorar la accesibilidad y sumar una forma distinta de recorrer el mapa y pelear en sus dungeons. Por ahora, y esto conviene aclararlo para no generar expectativas falsas, no hay planes inmediatos para una versión de consolas, así que el living seguirá siendo, en principio, territorio de la computadora.
El nivel 60 se queda, el contenido se estira
Para los que vivimos la etapa original, lo que más interpela es la decisión de mantener el tope de nivel 60, una restricción que funciona casi como declaración de principios: Forever no quiere ser un WoW moderno con estética retro, sino una versión corregida y enriquecida del Classic que conocimos. La ampliación llega por el lado de las actividades: más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras inéditas y dos bandas disponibles desde el primer día, con zonas explorables que incluyen las Tierras de los Ríos y el Monte Hyjal, dos regiones históricamente significativas que durante mucho tiempo quedaron algo desatendidas en las versiones previas del juego base.
Clayton Stone, director asociado de producción, explicó que ese contenido adicional busca cubrir justamente los tramos de niveles intermedios y altos en los que faltaban misiones, una queja clásica de los jugadores más veteranos. En la misma línea, Ana Resendez, ingeniera principal de software, señaló que subir de nivel conservará la exigencia de Classic y requerirá decisiones tácticas: los enemigos y jefes no ajustarán automáticamente su nivel al del personaje, lo que mantiene la sensación de peligro real que muchos extrañan.
Cielonatos, talentos renovados y un campamento para encontrarse
- Los cielonato, elfos exiliados que podrán elegir entre la Alianza y la Horda, se suman como raza jugable.
- Se incorporan combinaciones de clase y raza nuevas: paladines Renegados y chamanes enanos.
- Los árboles de talentos llegan renovados, con un replanteo que apunta a definir mejor el rol de cada personaje.
- En los campamentos habrá un nuevo espacio social para compartir mejoras temporales y fabricar objetos de profesiones.
- El Sistema de Legado entregará recompensas para toda la cuenta a partir del progreso de los personajes secundarios.
Un mapa clásico pintado con luz nueva
En el apartado visual, Blizzard promete una iluminación rehecha por zonas para el mapa original, con efectos dinámicos, niebla volumétrica y sombras que, en teoría, deberían devolverle al viejo Azeroth un aire más vivo sin traicionar la estética que ya tiene grabada en la memoria toda una generación de jugadores. La interfaz, detalle no menor, conservará los complementos externos, aunque la empresa aclaró que seguirá limitando las funciones que automaticen ventajas competitivas y reforzará sus propias alertas, en una movida que pretende contentar tanto a los aficionados a los addons como a quienes defienden una experiencia más pura.
Mirando el conjunto, lo que más me interpela es la idea de que se puede volver a un lugar conocido sin que ese regreso sea una postal congelada: hay una intención declarada de tomar el Azeroth de siempre, sumar contenido nuevo, abrir la puerta a jugadores que nunca se bancaron el teclado y, sobre todo, recordar que el nivel 60 era, más que un número, una forma de jugar. Si el resultado final está a la altura de esa promesa, lo sabremos recién cuando la beta abra sus puertas en septiembre; por ahora, alcanza con decir que la propuesta, al menos sobre el papel, tiene la calidez necesaria como para que uno quiera volver a enchufar el personaje, acomodarse en la silla y dejarse llevar, otra vez, por la música de menú.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
CBA Ahora