Vojvoda se va por la puerta de atrás y la Academia se queda con el Pichón Romero al mando
Racing perdió 3-2 con el Xeneize en Rosario después de ir ganando 2-0 y el técnico dio un portazo en silencio. Sebastián Romero, el entrenador de la Reserva, toma el plantel de manera interina mientras Milito y compañía salen a buscar reemplazante.
Lo de Juan Pablo Vojvoda con Racing terminó como terminan las cosas que nunca terminan de arrancar. El DT se fue del Gigante de Arroyito sin hablar, suspendido la conferencia, guardado el gesto en el bolsillo, como quien se da cuenta de que ya no hay mucho más que decir adentro de una cancha.
Trece partidos y siete caídas
Trece encuentros dirigió el técnico. Siete fueron derrotas, una linda proporción para cualquier cuadro de Avellaneda. La gota que rebalsó el vaso fue la eliminación de la Copa Argentina en manos del clásico rival: la Academia se comió un 3-2 en contra después de estar 2-0 arriba. Irse ganador al descanso y volver al banco con la valija lista, duele. Duele en cualquier camiseta, duele más en la de Racing.
Porque a mí me tocó verlo desde la Popular del Cilindro y te juro que el silencio del final se masticaba. La gente se fue callada, no enojada, sino triste. Y un equipo que genera tristeza en su propia gente está pidiendo un volantazo.
Romero, el Pichón, el de la casa
Y el volantazo, al menos por ahora, será con apellido propio: Sebastián Romero, el Pichón, se hace cargo del primer equipo en carácter de interino. Lo conoce, lo viene dirigiendo en Reserva, sabe los nombres y, sobre todo, sabe dónde está parado el club en este momento del año.
El panorama que recibe no es lindo: penúltimo en la zona B del Clausura con ocho puntos, puesto 23 en la tabla anual, lejos de los lugares que meterían a Racing en las copas internacionales de 2027. A eso se le suma la eliminación copera y un vestuario que necesita un cambio de aire, no otro avión privado desde la comodidad de un banco que terminó ardiendo.
- Reunión con Milito y la CD para definir el futuro del banco.
- Inicio de ciclo del Pichón Romero como interino en la Reserva que pasó a Primera.
- Reformulación táctica urgente después de haber perdido una ventaja de 2-0.
- Reconstrucción anímica de un plantel que venía golpeado por los resultados.
- Reencuentro con el torneo local en la fecha que sigue, en el Monumental de Alta Córdoba o en cualquier cancha que le sirva para empezar a sumar.
Lo que viene para Racing es el partido que sigue, y con eso alcanza por ahora. A veces, cuando todo se rompe, lo más sano es empezar por lo más chico: tres puntos, una levantada, un gol. Después se verá quién se sentará en el banco de manera definitiva y quién volverá a levantar la voz en una conferencia de prensa. La pelota, otra vez, adentro de la cancha.
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