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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Tuli Acosta rompe el silencio: “Construyeron una mentira para atacar mi dignidad”

La cantante cordobesa habló por primera vez en extenso sobre los rumores que la vincularon con la separación de un amigo cercano. Asegura que la versión se construyó de manera organizada, que ni siquiera las desmentidas de los protagonistas pudieron frenarla y que ya inició acciones legales: el 16 de septiembre tiene una mediación.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Tuli Acosta rompe el silencio: “Construyeron una mentira para atacar mi dignidad”

Todavía me acuerdo de esa sensación, esa cosa fea que te queda en el estómago cuando prendés el teléfono y ves tu nombre mezclado con algo que no hiciste, expuesto en cada pantalla como si fueras culpable de algo. Tuli Acosta lo describe parecido: dice que lo que le pasó no fue un chisme de pasillo, sino una mentira armada con intención, construida paso a paso en redes sociales para pegar donde más duele, en la dignidad y en el honor. La primera vez que la cantante cordobesa se sentó a hablar en extenso del tema, lo hizo con la crudeza de quien todavía tiene la marca fresca y con la decisión de quien ya eligió pelearla en la Justicia.

“Es la primera vez que me enfrento a algo tan masivo, de ver mi nombre en todos lados con una carátula de ‘tercera en discordia’ con uno de mis mejores amigos”, dijo Acosta, y esa sola frase alcanza para entender el quilombo. No se trata de un desconocido: la versión la emparentó con la separación de alguien con quien tiene trato cotidiano, Luck Ra, con quien construyó una amistad de años. Esa cercanía es la que, según su propio relato, volvió todo más doloroso, porque ni siquiera las palabras de los directamente involucrados fueron suficientes para apagar el incendio.

Una mentira que se expandió “como un virus”

Lo que más le llamó la atención fue la arquitectura del rumor. Acosta aseguró que no apareció de la nada: una vez que su nombre entró en la conversación, varias personas empezaron a tirar supuestos datos para darle volumen. “No fue un chisme, fue literalmente algo que se construyó para justamente atacar mi dignidad y mi honor”, resumió, y comparó la velocidad con la que se multiplicó con la de “un virus”. Esa imagen no es menor: describe algo que se contagia, que se replica solo, que ya nadie controla.

Y agregó, todavía con bronca: “Trataron de implantar una mentira muy grande y generaron que ni siquiera la palabra de los protagonistas tuviese valor; ellos decían que no e igualmente insistían con eso”. La frase pinta el fondo del asunto: cuando la máquina de los rumores se enciende, las desmentidas públicas de los propios protagonistas dejan de servir, porque la audiencia ya eligió creer lo que quiere creer.

Amistad, familia y escenas cotidianas atravesadas

En medio de la tormenta, Acosta y Luck Ra intentaron algo simple y casi imposible: seguir siendo amigos sin que cada foto juntos echara más leña al fuego. “Nos comunicábamos como amigos. Los consejos que yo le daba a él eran intentando sacarme a mí del medio y viceversa”, contó. En la práctica, eso significó algo tan concreto como medirse los encuentros, cuidarse de las cámaras, limitar las apariciones públicas en conjunto, no porque la amistad se hubiera roto, sino porque el contexto las hacía inflamables. Es una de las cosas más tristes del asunto: una relación genuina puesta en pausa por un relato falso que no distingue daños colaterales.

El impacto no se quedó en la pantalla. La cantante contó que empezó a sentirse observada en situaciones de lo más comunes, y que el escándalo le llegó hasta Río Ceballos, donde está su familia. Viajó una semana para estar con ellos, acompañarlos, tratar de poner el cuerpo. Pero hasta ese gesto, tan humano, fue leído por algunos como una señal de culpabilidad. “Realmente te ponen entre la espada y la pared con simplemente una expansión de una mentira en redes”, resumió, y la imagen de la espada y la pared define bien el lugar estrecho al que quedó reducida: haga lo que haga, el rumor la condena.

La decisión de ir a la Justicia

Acosta confirmó que la gota que rebalsó el vaso fue ver que la ola empezaba a golpear de lleno a su familia directa. A partir de ahí, dejó de mirar para otro lado y empezó a actuar. Inició acciones legales contra dos creadores de contenido y ya tiene fecha para el próximo paso: una mediación el 16 de septiembre. No es un capricho ni una pelea de ego: es la respuesta formal a un daño que, según su propio testimonio, todavía no sabe cómo repara. “Cómo lo limpio, cuando la gente ya cree que es así”, se preguntó, y la pregunta, formulada en voz alta, es casi una denuncia contra un ecosistema que cree más rápido de lo que desmiente.

A mí, lo confieso, este caso me mueve bastante, y no por morbo. Me mueve porque conozco gente laburante, gente que canta, que sube a un escenario y que, de un día para el otro, puede ver su nombre convertido en una calumnia repetida mil veces, sin que alcance con la verdad para volver atrás. Tuli Acosta decidió plantarse, poner la cara, contar su versión completa y llevar el asunto a donde corresponde. En un tiempo donde las redes fabrican reputaciones y las destruyen con la misma velocidad, esa decisión se parece bastante a un acto de coraje.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

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