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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Teeto: la masa azul que devuelve el sabor de los plataformas de la vieja escuela

El estudio neozelandés Eat Pant Games apuesta por un plataformas 3D de 24 niveles con cooperativo local y una mecánica de absorción que cambia las reglas del género sin castigar al jugador.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Teeto: la masa azul que devuelve el sabor de los plataformas de la vieja escuela

La pantalla se enciende y aparece una masa azul, gelatinosa, simpática, que mira el mundo con dos ojos enormes como si recién despertara de una siesta. Esa primera imagen, simple y luminosa, ya marca el tono de Teeto, el plataformas 3D que Eat Pant Games presentó con la voluntad explícita de recuperar el espíritu de los juegos de 64 bits que marcaron a toda una generación. No hay pretensiones de realismo ni pantallas de carga interminables: hay color, hay ritmo y hay una invitación directa a pasarla bien.

El estudio, con sede en Nueva Zelanda, viene trabajando en el género desde hace varios años. En su recorrido anterior ya había experimentado con propuestas de exploración y plataformas, y ahora vuelve a la carga con una idea que parece sencilla pero tiene más miga de lo que aparenta: una mecánica central de absorción que permite a Teeto mutar según lo que ingiere del entorno.

Absorber para transformarse

Rocas, fuego y otros elementos del escenario pueden ser consumidos por esta masa azul, y cada bocado modifica sus propiedades. Así, en lugar de saltar de plataforma en plataforma de manera lineal, el jugador necesita detenerse, observar y decidir qué le conviene absorber para resolver cada situación. Esa lógica de mutación es el corazón del título y lo separa de otros representantes del género, porque convierte la exploración en una herramienta tan importante como el reflejo.

El movimiento se apoya en dobles saltos y planeos que permiten navegar los escenarios con cierta precisión, y la misma mecánica de absorción aparece en los enfrentamientos contra jefes. Esa coherencia interna le da al sistema una sensación de uniformidad: todo forma parte del mismo lenguaje de diseño y nada parece un parche agregado a último momento.

24 niveles para recorrer sin apuro

  • La historia sigue a Teeto y a su compañera Nory, una coneja, mientras enfrentan una corrupción de sombras a lo largo de 24 niveles organizados en cuatro actos.
  • Los coleccionables y las criaturas para rescatar están repartidos por los rincones de cada escenario, lo que incentiva una exploración pausada.
  • El cooperativo local con pantalla dividida permite compartir la aventura en compañía y refuerza el perfil accesible del título.
  • La curva de dificultad es deliberadamente amable, pensada para que cualquiera pueda terminar el juego sin frustración.

Esa decisión de bajar la exigencia puede resultar poco desafiante para jugadores con amplia experiencia en el género, que quizás busquen plataformas con más vértigo y castigos más severos. Pero también es una declaración de principios: Teeto no quiere correr, quiere que uno se quede mirando cada pantalla, descubriendo qué hay detrás de cada roca, cada arbusto, cada sombra. Y en un presente donde tantos juegos compiten por exigirte reflejos de cirujano, esa amabilidad casi se agradece como un gesto de cortesía.

Cuando uno termina una sesión con Teeto y apaga la consola, queda esa sensación tibia de los juegos que se jugaban en sesiones largas de tarde, con un amigo al lado y una golosina en la mano. A mí, personalmente, me costó no sonreír con esa masa azul que absorbe todo lo que encuentra a su paso: me recordó por qué me enamoré de los plataformas en primer lugar. ¿Te animás a un plataformas sin complicaciones, o preferís que el género te exija más? Sea cual sea la respuesta, Teeto tiene algo para ofrecer.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

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