Siete goles, una tribuna contenta y un dato que ya nadie puede discutir
Lo primero que vi cuando arrancó el partido fue un gesto típico de Messi: bajó a pedir la pelota, la aguantó con el cuerpo y levantó la cabeza antes de que alguien se la pidiera. Esa imagen, en el Monumental y con la camiseta argentina, vale más que cualquier estadística. Y vaya si hubo estadísticas: 7 a 0 contra Burkina Faso, con un equipo africano que se presentó con juveniles después de las complicaciones para llegar al país.
Veintiuno seguidos, una rareza que no se cansa
Argentina encadenó así 21 victorias consecutivas en amistosos, una marca que suena a exageración hasta que uno repasa la lista. En medio de la racha aparecen victorias finitas, como el 1-0 ante Ecuador o el 2-1 frente a Mauritania en la Bombonerita, partidos en los que el equipo ganó pero no convenció. Por eso el de esta noche fue un mensaje distinto: siete goles de diferencia ante un rival que, nobleza obliga, no trajo a sus mejores soldados.
Me acuerdo de ir a la Boutique cuando éramos pibes y ver a la Selección por un televisor chiquito colgado en una barra. Eran tiempos de las Copas Chevallier Boutell, Dittborn, Roca y Lipton, cuando en un mismo año Argentina se cruzaba con Paraguay, Chile, Brasil y Uruguay por trofeos que hoy suenan a reliquia. Eran otros formatos, otros nombres, pero la misma sensación de juntarse a ver a la celeste y blanca.
La Finalissima que se quedó en el escritorio
En el calendario de este ciclo había un cruce que ilusionaba: la Finalissima contra España, campeones de América contra campeones de Europa, prevista para principios de 2026. El partido fue suspendido y el enfrentamiento entre los dos monarcas continentales quedó afuera de la preparación para el Mundial. Es una cuenta pendiente que se cobra caro más adelante, ya sabremos por qué.
También quedaron en el camino los Superclásicos de las Americas del ciclo Sabella, aquel formato con jugadores de las ligas locales que se jugó en 2011 y 2012. Eran otros aires, otro chip, pero mostraban que la Selección nunca dejó de buscar rivales para probarse.
Lo que viene y la pregunta que queda dando
- Argentina suma 21 victorias seguidas en amistosos, la racha más larga del ciclo.
- El 7-0 a Burkina Faso fue el partido con mayor diferencia de goles en la serie.
- La formación sub 23 de Burkina Faso respondió a las complicaciones logísticas para llegar a Buenos Aires.
- La Finalissima con España, prevista para 2026, fue suspendida.
- El próximo compromiso de la Selección será en la próxima fecha FIFA.
Me quedo con la imagen del Monumental vacío al final, cuando los jugadores se fueron aplaudiendo y la hinchada ya había entendido el mensaje. El martes que viene, nueva ventana, nuevo examen. ¿A quién te gustaría ver enfrente, hincha? Yo, si me dejan elegir, sueño con un cruce contra un grande de Europa para saber de qué estamos hechos de verdad. Pero eso, claro, es otra historia.
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