Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,80 -0,12%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Se apagó la voz que nos enseñó a ser fuertes y amables: adiós a Peter Cullen, el hombre detrás de Optimus Prime

A los 85 años, el actor canadiense que dio vida al líder de los Autobots durante más de cuatro décadas murió en su casa, rodeado de su familia. Su timbre inconfundible marcó a varias generaciones y se extendió mucho más allá de la franquicia Transformers.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Se apagó la voz que nos enseñó a ser fuertes y amables: adiós a Peter Cullen, el hombre detrás de Optimus Prime

Todavía lo escucho, aunque pasen los años, cada vez que algún cable del tendido eléctrico de mi barrio empieza a zumbar con ese runrún grave y constante: pienso en él. En esa voz que bajaba un poquito el volumen del mundo para decirnos, con una calma que parecía salida de algún manual de sabiduría antigua, que ser fuerte y ser amable no eran cosas opuestas, sino casi la misma. Peter Cullen, el actor canadiense que durante más de cuatro décadas prestó su voz al líder de los Autobots en la franquicia Transformers, falleció el 26 de agosto a los 85 años en su domicilio, rodeado de su familia, según confirmaron sus seres queridos y su representante.

La noticia cayó como un puño suave sobre el pecho de varias generaciones que crecieron viendo dibujos animados en la tarde, alquilando VHS en el videoclub del barrio o, ya más grandes, sentados en el cine con los ojos brillantes frente a robots que se transformaban en camiones. Cullen murió en paz el miércoles 26 de agosto en su hogar, aunque no se dieron a conocer la causa ni detalles adicionales sobre su fallecimiento.

Una carrera que arrancó lejos del metal y los engranajes

Nacido en Canadá, Cullen había empezado su carrera artística en los años sesenta, combinando trabajos en pantalla con doblajes que entonces nadie miraba con demasiado respeto y que hoy, visto en perspectiva, terminaron siendo la columna vertebral de la cultura popular de fines del siglo XX. El papel que lo volvió inmortal, el que lo persiguió hasta el final de sus días, llegó en 1984, cuando dio voz a Optimus Prime en la serie animada original de Transformers. Desde entonces, su timbre profundo y sereno se convirtió en sinónimo del personaje: lo interpretó en cada etapa de la franquicia, desde las caricaturas ochenteras hasta producciones cinematográficas recientes como Transformers: Rise of the Beasts (2023) y The Last Knight (2017). En el mundo de los videojuegos también dejó huella, con apariciones en títulos como Transformers: War for Cybertron (2010).

Pero lo suyo fue mucho más que un solo personaje, y a veces uno se olvida de eso cuando lo reduce a la chapa y la pintura del camión. Para Disney dio vida a Igor, el entrañable burro melancólico de Winnie the Pooh, un trabajo que pedía justamente lo contrario a Optimus: ahí Cullen susurraba, se achicaba, dejaba caer la cabeza con una tristeza que daba ganas de abrazarlo. También aportó los efectos de voz del Depredador en la película original de 1987 y participó en el King Kong de 1976, nada menos. Su voz resonó además en franquicias como Knight Rider, Spider-Man, Voltron, G.I. Joe, Tortugas Ninja y My Little Pony. En los últimos años, incluso, se había sumado al elenco de la serie animada Invincible, donde interpretó al personaje Thaedus.

“Peter Cullen falleció en paz, rodeado del amor de su familia y sostenido en el corazón de sus múltiples amigos y de incontables fanáticos en todo el mundo. Su familia pide que honren su notable legado sirviendo a sus comunidades y guiando a otros con compasión, integridad y lealtad, recordando siempre: «sé lo suficientemente fuerte como para ser amable».”Comunicado de la familia

Una despedida que se sintió en redes y en los recuerdos de miles

Como era de esperarse, comunidades de jugadores, fanáticos de la animación y figuras de la industria volcaron mensajes en redes sociales para despedirlo, recordando escenas y frases que les quedaron tatuadas desde la infancia. No es para menos: cuando uno repasa la lista de trabajos de Cullen, aparece la rara sensación de que este hombre nos acompañó, sin que se lo propusiera del todo, en casi todos los ritos de paso de ser chico, adolescente y adulto. Del burro triste de Disney a la criatura que nos daba miedo en la selva, del villano que nos helaba la sangre en Predator al caballero que hablaba dentro de su auto en los ochenta, hasta el líder sabio de los Autobots que, de algún modo, terminó siendo una especie de padre adoptivo de toda una generación nerd.

Yo confieso que, entre todos los personajes que interpretó, siempre me quedó dando vueltas ese Optimus Prime que, con voz de Cullen, nos pedía algo tan simple y tan difícil a la vez: que elijamos ser buenas personas incluso cuando todo a nuestro alrededor parece empujarnos en la dirección contraria. En un mundo que suele premiarnos por levantar la voz y apretar los puños, esa prédica serena y casi monástica resulta, hoy más que nunca, una rareza enorme. Por eso, más allá del lóbulo nostálgico, creo que la mejor forma de honrar a Peter Cullen no es repetir sus frases como un loro, sino hacerlas propias: esa idea tan Transformers de que la fuerza sin bondad termina siendo puro ruido de motores. Gracias, Peter, por dejarnos la voz, y el ejemplo.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo