Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 0,00%Dólar MEP $1.542,50 0,00%Riesgo país 648 pb +4,18%
LUN, 19 OCT 2026
Vida

Roblox no es un juego: es la nueva plaza del barrio, pero con plata y stranger danger

La plataforma cumplió veinte años y muchos padres siguen sin entender qué hacen los chicos ahí adentro. La periodista Julieta Schulkin advierte que prohibirla de un plumazo no sirve de nada y explica por qué.

LM
Leandro MoyanoDeportes · · lectura 3 min
Roblox no es un juego: es la nueva plaza del barrio, pero con plata y stranger danger

Me crucé con un pibe de nueve años el otro día que me dijo, con una seriedad que ya quisiera para mí, que en la cuadra ya no juega nadie. Que los chicos del barrio están todos en Roblox. Lo soltó como quien dice algo obvio, y tiene razón: la plataforma cumplió veinte años y se convirtió en el patio virtual al que van millones de chicos argentinos a hacer lo que siempre hicieron en la esquina, o en el Gigante cuando bajaban los más grandes. Charlar, mostrarse, armar banda. La diferencia es que ahora ese patio es global, tiene su propia moneda y alguien puede estar mirando del otro lado de la pantalla.

La periodista y divulgadora Julieta Schulkin publicó una investigación entera sobre el tema y la conclusión que saca es incómoda: la mayoría de las familias decidió a favor o en contra de Roblox sin entender bien cómo funciona la plataforma. Prohibirla de raíz, según ella, no solo es inútil, es contraproducente.

“Hubo una ola de familias que empezaron a prohibir Roblox y la sensación era que estábamos prohibiendo algo que no entendíamos bien.”Julieta Schulkin, periodista y divulgadora

Primero la evidencia: qué es Roblox cuando dejás de mirarlo como un juego

Schulkin es tajante en la definición. Roblox no es un juego: es una plataforma que aloja más de seis millones de experiencias creadas por usuarios y empresas. Los chicos no entran solo a jugar, entran a encontrarse, a pasar el rato y, en muchos casos, a reemplazar el espacio físico del barrio o la plaza. Esa distinción no es un detalle menor: cambia toda la conversación con un hijo en la mesa de la cocina.

Los Robux, esa plata virtual que funciona como cualquier otra

Acá la cosa se vuelve adulta de verdad. Roblox tiene su propia moneda, los Robux, que se compran con dinero real en algunos países. Con ellos se accede a ropa para el avatar, mascotas virtuales y servidores privados donde se juega con menos desconocidos. Se puede jugar sin gastar un peso, ojo, pero quienes tienen Robux o pasan muchas horas acumulando recompensas acceden a beneficios que el resto no tiene. La investigadora lo describe sin vueltas: adentro se reproduce la estructura de clases sociales de la vida real, con la diferencia de que el chico de diez años lo vive en primera persona y no siempre tiene con qué procesarlo.

  • Configurar los controles de privacidad apenas se crea la cuenta, no después.
  • Revisar quién puede chatear con el menor y bloquear el chat con desconocidos.
  • Activar las restricciones de contacto que ofrece la propia plataforma.
  • Hablar con el chico sobre grooming sin asustarlo, explicando quién puede estar del otro lado.
  • Entender que el problema no desaparece cambiando de app: la lógica se repite.

El otro costado que las familias suelen mirar por encima es el social. Los usuarios pueden seguirse entre sí, tener seguidores y armar grupos de amigos, igualito que cualquier red social, aunque los directivos de Roblox se esfuercen en decir que no lo es. La plataforma recomienda juegos según lo que juegan los contactos del chico, lo cual transforma la experiencia en algo con lógica de comunidad. Y las comunidades, se sabe, tienen sus riesgos: el grooming está documentado, no es un cuento de abuela.

Schulkin no pide que se le entregue el celular a los chicos y se los deje hacer. Pide otra cosa, más razonable y más efectiva: configuración activa. Padres que se sienten veinte minutos a poner los controles, que miren con quién habla el pibe, que entiendan dónde está entrando antes de decidir si lo dejan entrar o no. La próxima vez que abra la app en la pantalla del hijo, mejor haber leído esto antes que después.

LM

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo