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VIE, 16 OCT 2026
Turismo

Remar en la Setúbal: una jornada de kayak entre flamencos, carpinchos y bondiola isleña

Desde Arroyo Leyes, la empresa familiar Setúbal Kayak's ofrece tres salidas para todos los niveles. Recorridos por el puente colgante de Santa Fe, travesías largas por el Delta Superior y un lago artificial pensado para chicos y principiantes.

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Marina OlivaTurismo y sierras · · lectura 3 min
Remar en la Setúbal: una jornada de kayak entre flamencos, carpinchos y bondiola isleña

Te imaginas sentado en un kayak, a metros del puente colgante de Santa Fe, con la ciudad como fondo y el agua quieta como un vidrio. Eso es lo primero que ofrece la laguna Setúbal: un paseo corto, ideal para quien nunca remó, con vistas que parecen sacadas de una postal del Litoral. La propuesta sale desde Arroyo Leyes, una localidad ubicada a unos 25 kilómetros de la capital santafesina, accesible por la Ruta Provincial 1 en auto particular o en remise, y los valores de referencia arrancan en torno a los 15.000 pesos por persona para la salida inicial de dos horas, con briefing de seguridad y equipo incluido.

Tres formatos para tres niveles de aventura

Setúbal Kayak's, una empresa familiar que conduce Carlos David Busaniche junto a sus hijos, diseñó la oferta según el bolsillo y la experiencia del visitante. El formato breve recorre la costa urbana y permite fotografiar el puente colgante desde abajo. El intermedio suma varias horas de remo y un almuerzo casero en la isla. El largo es una travesía de día completo por el Delta Superior, donde la laguna se fragmenta en cientos de cauces menores, zanjones con corriente fuerte y pasadizos entre islas con playas de piedra y arena. En el medio de la jornada, el equipo cocina una bondiola isleña desmechada que se sirve en el campamento, como cierre perfecto de la expedición.

Para los que se animan por primera vez, y especialmente para familias con chicos, existe una alternativa menos conocida: el lago artificial formado por el refulado de tierra en barrios cerrados de la zona. Sus aguas calmas, sin corriente ni oleaje, lo convierten en el aula perfecta para aprender a palear sin sobresaltos. La empresa también alquila el predio con acceso directo a los esteros, una opción interesante para quienes quieren llevar su propio kayak o practicar remo en soledad.

Una laguna con color y fauna propios

Lo que distingue a la Setúbal no es solo su tamaño, con 32 kilómetros cuadrados de superficie que se extienden desde los arroyos Aguiar y Leyes hasta el puerto santafesino. Su tono rojizo viene del Bermejo, cuyas aguas bajan desde el norte cargadas de sedimentos. Su leve salinidad la aportan los arroyos Saladillo Dulce y Saladillo Amargo. Y su biodiversidad sorprende: flamencos rosados, garzas, espátulas, chajás, patos y gallinetas son vecinos habituales del palista. El carpincho, que casi desapareció tras la bajante extraordinaria de 2020, vuelve a verse en la zona, y en los campos de las islas pastan caballos y vacas de puesteros locales. En verano, las alfombras de irupé en flor ofrecen el marco perfecto para una pausa fotográfica.

Recomendaciones para antes de subir al kayak

Antes de cada salida, los guías explican el recorrido, las medidas de seguridad y el equipamiento obligatorio. En tierra, los avisos apuntan a las víboras y la fauna silvestre que pueden aparecer en los senderos. En el agua, conviene prestar atención a las corrientes más intensas en los ríos internos y a los camalotes que a veces bloquean arroyos menores, obligando a rodear o caminar trechos por barrancas barrosas. Para la travesía larga, la sugerencia es ir en grupos con buena condición física y llevar ropa de repuesto, protector solar y bastante agua.

  • Reservá con al menos una semana de anticipación en temporada alta (diciembre a marzo).
  • Llevá protector solar, gorra, repelente y una muda de ropa seca en bolsa hermética.
  • No te pierdas el avistaje de flamencos al amanecer: es el momento de mayor actividad.
  • Si vas con chicos, empezá por el lago artificial: la experiencia es segura y los chicos se enganchan rápido.
  • Preguntá por la salida de luna llena, un clásico del verano que organiza la empresa con frecuencia.

La mejor época para ir es el otoño temprano, entre marzo y abril. El calor todavía permite meterse al agua sin pasar frío, los mosquitos bajan y las flores de irupé cubren la superficie. Es, además, una fecha con menos turistas, lo que se nota en el precio y en la tranquilidad del Delta. Setúbal Kayak's funciona todo el año, pero en esa ventana el paisaje se pone definitivamente cinematográfico.

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Marina OlivaTurismo y sierras

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