Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,80 -0,12%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Vida

Por qué el celular nos mantiene en vilo aunque esté lejos de la mano

Dos investigadores del CONICET describen los mecanismos que hacen que las personas permanezcan pendientes del teléfono y el impacto de esa espera en la atención y la memoria.

SB
Santiago BracamonteÚltimo momento · · lectura 2 min
Por qué el celular nos mantiene en vilo aunque esté lejos de la mano

Qué sintieron, dónde lo estudiaron y cuándo lo publicaron. El neurocientífico Fabricio Ballarini y el lingüista Juan E. Bonnin, ambos investigadores del CONICET, describieron en su libro (Des)Conectados los mecanismos por los cuales el teléfono mantiene capturada la atención de las personas, incluso cuando el dispositivo está guardado o lejos de la vista. Las explicaciones fueron confirmadas a CBA Ahora por fuentes vinculadas a la obra.

Ballarini y Bonnin sostienen que la expectativa constante de recibir avisos lleva a interpretar estímulos cotidianos, como el roce de la ropa o un ruido cercano, como señales del teléfono. Esa sensibilidad explica la sensación de que el aparato vibró cuando en realidad no llegó ninguna notificación.

El peso del FOMO en la vida cotidiana

Una de las claves del planteo es el miedo a quedar afuera, conocido como FOMO por sus siglas en inglés. Los autores explican que, en el caso de los adolescentes, perder el acceso a las conversaciones digitales puede percibirse como una exclusión del grupo de pertenencia. La preocupación no se limita a las actividades que se están perdiendo, sino que se extiende a los intercambios en los que no se puede participar.

  • La expectativa de recibir avisos convierte ruidos o roces en supuestas notificaciones.
  • Para los adolescentes, no estar conectado puede vivirse como exclusión del grupo.
  • Estar pendiente del teléfono reduce los recursos disponibles para concentrarse en el entorno.
  • Un mayor miedo a quedar afuera se asocia con menor rendimiento de memoria y atención.
  • Dejar el dispositivo puede percibirse como abandonar un espacio de encuentro, no solo una herramienta.

Según los investigadores, la inquietud por perderse algo tiene un costo medible en las tareas cotidianas. Estar pendientes de las novedades digitales reduce los recursos disponibles para concentrarse en lo que ocurre alrededor. Los autores relacionan un mayor miedo a quedar afuera con un menor rendimiento de la memoria y la atención, lo que afecta el desempeño en actividades fuera de la pantalla.

Ballarini y Bonnin proponen reconocer esa dependencia como punto de partida. No se trata únicamente de contar la cantidad de veces que se desbloquea la pantalla, sino de advertir la preocupación por perderse algo o la expectativa constante de que llegue un mensaje. Las notificaciones fantasma, esos avisos percibidos sin que exista una alerta real, muestran que la espera puede sostenerse aun sin estímulo.

Los autores ubican estos hábitos en un cambio cultural más amplio. Las pantallas alojan conversaciones, vínculos y actividades que forman parte de la vida diaria, por lo que dejar el dispositivo no siempre se vive como guardar una herramienta: puede experimentarse como abandonar, por un rato, un espacio de encuentro. Su planteo apunta a recuperar el valor del conocimiento y la memoria, y a evitar que los dispositivos concentren todo el esfuerzo de pensar.

Noticia en desarrollo.

SB
Santiago BracamonteÚltimo momento

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo