Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,80 -0,12%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Mike Amigorena se prende al fuego de MasterChef Celebrity: la cocina hogareña frente al reloj de la tele

El actor desembarca en el reality tras la baja de L-Gante y asume el vértigo de cocinar para un jurado, lejos de la tranquilidad de la mesa familiar. Cuenta qué sabe hacer, qué le falta y cómo se prepara para un desafío que lo obliga a cambiarle el ritmo al cucharón.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 5 min
Mike Amigorena se prende al fuego de MasterChef Celebrity: la cocina hogareña frente al reloj de la tele

Imaginen a Mike Amigorena en su cocina de todos los días, con la música de fondo, una cazuela burbujeando despacio y el tiempo estirándose como si la sobremesa no fuera a terminar nunca. Así cocinó durante años, para los suyos, sin reloj ni jurado, con la calma de quien se mueve en su propia órbita. Ahora, ese mismo hombre va a tener que meter todo ese saber casero en una hora de programa y sostenerlo frente a tres expertos que van a mirar cada plato como si fuera un examen. La propuesta suena tan tentadora como inquietante, y eso es exactamente lo que lo motivó a decir que sí cuando le ofrecieron sumarse a MasterChef Celebrity, en el lugar que dejó vacante L-Gante, cuya salida del ciclo se confirmó el 14 de septiembre.

Amigorena llega como el último participante confirmado de esta nueva edición, y lo hace con una honestidad que ya empieza a ganar al público antes del primer desafío: aclara sin rodeos que él no es cocinero profesional, sino un aficionado con buena mano y mejor paladar. Lo resume con una frase que bien podría ser su carta de presentación dentro del reality: “Tengo mucha afinidad con la cocina, pero bueno, no soy cocinero”. Esa lucidez para ubicarse es, a la vez, su punto débil y su principal ventaja: sabe hasta dónde llega y, sobre todo, tiene muy claro qué le falta por aprender.

Del fuego lento de la casa al cronómetro de la televisión

El primer choque que el propio Amigorena anticipa es el del ritmo. Cocinar en casa, explica, es una cosa bien distinta a cocinar con un reloj pegado a la frente y un jurado que te clava la mirada mientras el tiempo se escurre. Lo dijo con una imagen que a cualquier cocinero de domingo le va a resonar: “No es lo mismo cocinar con todo el tiempo del mundo para amigos que cocinar en una hora para un jurado”. Y ahí está la gracia del asunto: el actor va a tener que traducir toda la calidez de su cocina hogareña al idioma de la competencia, donde cada minuto cuenta y donde el margen de error se mide en segundos.

“Es un gran desafío para mí porque no es lo mismo cocinar con todo el tiempo del mundo para amigos que cocinar en una hora para un jurado.”Mike Amigorena

En lo que se siente cómodo, Amigorena tiene un repertorio bien definido: le tira con ganas a los pescados, se banca un buen guiso, se anima con cazuelas y se da maña con las salsas, ese universo de preparaciones donde el cucharazo paciente y el punto justo mandan. Es comida que pide tiempo, que se hace de a poco, y ahí se nota la raíz de su cocina: la de alguien que aprendió mirando, ayudando, probando y equivocándose en una cocina de las de siempre, no en una escuela de gastronomía.

La pastelería, el terreno por explorar

  • Pescados, su especialidad más firme a la hora de cocinar.
  • Guisos y cazuelas, donde se luce con preparaciones largas y de cuchara.
  • Salsas, otro de sus puntos fuertes y donde se nota su mano entrenada.
  • Pastelería, la gran deuda que admite y que quiere empezar a saldar dentro del programa.

Si hay un rubro donde Amigorena reconoce que la mochila viene liviana, es la pastelería. No lo disimula ni lo esconde: lo dice de frente y lo convierte en una de sus motivaciones para meterse de lleno en el reality. “Estoy dispuesto a aprender pastelería, que es lo que menos hice”, asumió, dejando en claro que va al programa con la expectativa de volver a su casa con un par de recetas dulces que antes no se atrevía ni a buscar en internet. Esa disposición a mostrarse vulnerable frente al espectador y frente al jurado es, acaso, una de sus mejores cartas.

Sobre sus compañeros, el actor habla con el afecto del que se topa con gente conocida. Dice que quiere mucho a varios de los participantes que va a encontrar en el programa, y que eso le suma un condimento extra al desafío: no se trata solamente de competir, sino de compartir horas de cocción, nervios y risas con gente a la que ya le tiene cariño. Y al jurado, los enfrentará con una mezcla de respeto y sana picardía criolla: “Saben y habrá que conquistarlos”, lanzó, resumiendo en una sola frase lo que todos los concursantes sienten pero pocos se animan a decir tan abiertamente.

Lo que se viene para Mike Amigorena, entonces, es un cruce entre lo que ya sabe y todo lo que todavía le falta. Viene de temporadas previas donde se lo vio cómodo delante de cámara, con esa capacidad para habitar un personaje y para sostenerse en formatos largos sin perder naturalidad, así que el escenario de MasterChef no le es ajeno en lo televisivo, aunque sí lo sea en lo estrictamente culinario. Yo, sinceramente, lo veo con buenas chances: no llega como favorito, pero sí como alguien que puede enamorar al público con una cocina honesta, de aromas familiares y de platos que se sienten hechos con las manos. Si el reloj no lo apabulla y la pastelería no lo traiciona, este debut puede convertirse en una de las sorpresas más cálidas de la temporada. Y a ustedes, lectores, les dejo la pregunta que dejamos rondando en el aire: ¿qué preparación les gustaría verle cocinar en su primera noche dentro del reality?

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo