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VIE, 16 OCT 2026
Vida

"Mientras uno tenga ganas, el cuerpo responde": el llamado del cardiólogo Mario Boskis para que los adultos mayores no se encierren en casa

El especialista asegura que sostener un propósito cotidiano y conservar los lazos con la familia y los amigos puede sumar años de vida. Advirtió, además, sobre los recaudos frente al frío y las infecciones respiratorias que circulan en esta parte del año.

LV
Liliana VillagraBarrios y ciudad · · lectura 3 min
"Mientras uno tenga ganas, el cuerpo responde": el llamado del cardiólogo Mario Boskis para que los adultos mayores no se encierren en casa

Son las siete de la tarde en una plaza de Buenos Aires y, aunque la jornada viene fría, hay un grupo de jubilados que se acomoda en los bancos con el termo bajo el brazo. Uno de ellos, Roberto, vecino de Villa Urquiza, lo dice sin vueltas: "Mientras uno tenga ganas de juntarse, el cuerpo responde". Ese comentario, casi al pasar, resume lo que el cardiólogo Mario Boskis viene repitiendo cada vez que le preguntan cómo envejecer sin quedarse a la vera del camino.

Es que para Boskis la longevidad no depende sólo de los estudios médicos ni de la dieta ni de los pasos que marca el reloj: pesa tanto como eso, o más, tener un motivo para levantarse cada mañana. El especialista vinculó ese motor cotidiano con el concepto japonés del ikigai, esa idea que cruza lo que a uno le gusta, lo que se le da bien y aquello que los demás valoran de su paso por el mundo. Pero no hace falta viajar tan lejos: en el barrio de Palermo, Marta, de 72 años, lo aplica sin saberlo cuando cuenta que los martes va al taller de pintura y los jueves visita a su nieto en Caballito. "Si no tengo a quién ver, me enfermo", confiesa mientras acomoda la bufanda.

Actividades que estiran la vida

  • Mantener reuniones frecuentes con amigos y familiares, aunque sean breves, para preservar el vínculo y evitar el aislamiento.
  • Sostener una actividad que entusiasme: un taller, una caminata, un club, un voluntariado o cualquier ocupación que dé razones para salir de casa.
  • Cuidarse para cuidar: usar barbijo ante síntomas respiratorios, lavarse las manos al llegar al hogar o al trabajo y antes de comer, y ventilar los ambientes cerrados.
  • Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas indicadas: gripe, neumonía y virus sincicial respiratorio aparecen entre las más recomendadas para los adultos mayores.
  • No abandonar los hábitos placenteros por la edad: la decisión de continuar depende de lo que permita el cuerpo y no sólo del calendario.

El especialista fue claro cuando se sentó a conversar con este portal: la edad por sí sola no debería ser motivo para dejar de hacer lo que a uno lo hace sentir vivo. Esa frase se repite entre los médicos que trabajan con personas mayores, y Boskis la apoya con un dato clínico: la presencia de un propósito de vida se asocia con mayor bienestar y, en muchos casos, con una sobrevida más prolongada. No es una promesa mágica, advierte, sino una suma de decisiones cotidianas que empiezan por no aislarse.

Por qué el invierno pide más atención

El aire que se escapa por la boca en una mañana de julio delata el cambio de estación. Boskis explicó que una infección no aparece por el frío en sí mismo, sino por la presencia de virus o bacterias, y que las bajas temperaturas pueden enlentecer el movimiento de las cilias, esos filamentos diminutos que barren secreciones de las vías respiratorias y funcionan como una barrera natural. A eso se suma el combo invernal: más circulación de virus, más horas compartidas en ambientes cerrados y menos ventilación. Por eso, dijo, los recaudos simples siguen marcando la diferencia.

“La edad por sí sola no debería llevar a abandonar aquello que genera bienestar; la posibilidad de seguir con una actividad depende de lo que permita el cuerpo.”Mario Boskis, cardiólogo

De vuelta en la plaza, el sol empieza a caer y Roberto guarda el termo con la misma parsimonia con la que llegó. Antes de irse, saluda a un par de vecinos con un beso en la mejilla y les pregunta cuándo es el próximo asado. Boskis asegura que ese tipo de gestos, repetidos durante años, son los que terminan construyendo una vejez con menos sobresaltos y más motivos para celebrar. Salir, encontrarse, tener a quién llamar: la fórmula es antigua, pero el cardiólogo insiste en que, bien acompañada de los cuidados del caso, sigue siendo una de las mejores recetas para sumar años con buena calidad de vida.

LV
Liliana VillagraBarrios y ciudad

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