Marina, las estrellas y la traición: una noche en NüN Teatro Bar para pensar la ciencia en clave de mujer
Victoria Baldomir le pone cuerpo y voz a una astrofísica que pierde todo en el momento de su hallazgo. La dramaturga Verónica Litvin firma un unipersonal que cruza humor, drama y la historia silenciada de muchas científicas.
Me crucé con la sala casi sin darme cuenta. La luces bajas de NüN Teatro Bar, en Juan Ramírez de Velasco 419, en Villa Crespo, tienen esa calidez que parece envolver al espectador antes de que se apague la última conversación de la barra. Adentro, una mujer, su sombra y un cielo lleno de estrellas. Eso es lo que se ve cuando arranca Estrellada, el unipersonal que escribe y dirige Verónica Litvin y que, los jueves a las 21, se está presentando en ese escenario hasta el 26 de noviembre de 2026.
La protagonista se llama Marina. Es astrofísica. Lleva años metiendo la cabeza en una investigación hasta que, justo cuando alcanza un hallazgo relevante, recibe una carta que la corre del proyecto que ella misma lideró. Traición de alguien cercano, golpe a la vocación, el mundo que se le cae encima. La obra la toma en ese instante límite, en un descampado al que llega con intención de no volver, y desde ahí va desovillando todo lo que fue su vida.
Un cielo prestado y una historia que se arma de retazos
La luz de las estrellas, cuentan quienes la vieron, ilumina objetos dispersos en el descampado y convierte ese espacio en una suerte de espejo. Ahí empieza la reconstrucción: los descubrimientos, las relaciones, las decisiones de Marina a lo largo de los años. Victoria Baldomir, egresada de la Licenciatura en Actuación de la Universidad Nacional de las Artes, es la única intérprete sobre el escenario y le pone el cuerpo a ese recorrido con un trabajo que va del humor más fino al pozo emocional más profundo.
“Más allá de los sinsabores de la historia, creo que el corazón de Estrellada gira en torno a la vocación como fuerza vital, una especie de faro al que aferrarse.”Verónica Litvin
- La obra es una ficción, pero se apoya en experiencias reales de mujeres cuyos aportes científicos fueron apropiados o invisibilizados por investigadores hombres durante el siglo XX.
- La dramaturgia pone el foco también en los dilemas de la ciencia latinoamericana: investigar con presupuestos inestables y la tensión entre crecer profesionalmente o quedarse en el país.
- La astronomía funciona como hilo conductor y como recurso dramático para explorar la memoria y la identidad de la protagonista.
- El humor y la ironía conviven con los momentos de mayor peso emocional, sin caer en el panfleto ni en el golpe bajo.
Litvin, de Verde infinito a las estrellas
Estrellada es el segundo trabajo de Verónica Litvin como autora y directora. Su primera obra como dramaturga, Verde infinito, hizo dos temporadas e integró la Fiesta de Teatro CABA 2025. A lo largo de su carrera pasó por festivales como el FIBA y el Festival Internacional de Dramaturgia. Esta vez se planta sola con una actriz sola y, sin embargo, la sala se llena de universos.
Salí de la función con esa sensación que da el teatro cuando te deja pensando en el camino de vuelta. Estrellada no es solo la historia de Marina: es también la de tantas mujeres a las que el sistema les pasó por encima en el momento de su mayor hallazgo. Me parece que Litvin encontró, en la mezcla de ciencia, humor y emoción, una manera muy honesta de hablar de la vocación sin sermonear, y de ponerle nombre a una injusticia que muchas veces queda fuera de foco. Si tienen la posibilidad, dense una vuelta por Villa Crespo un jueves a las 21: la sala chica, la barra, la actriz y un cielo prestado que, créanme, se queda adentro.
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