La bajante de la oferta ganadera enciende una alerta de precios que va más allá de la coyuntura correntina
La evacuación de entre 20.000 y 25.000 cabezas en Corrientes ya impactó en el Mercado de Cañuelas y se suma a un escenario global de menor producción proyectado por el USDA para los próximos dos años.
La crecida del río Paraná volvió a poner en primer plano la vulnerabilidad de la producción ganadera argentina frente a los fenómenos climáticos extremos. En la provincia de Corrientes, la suba del caudal anegó islas y campos bajos y obligó a los productores a evacuar con urgencia entre 20.000 y 25.000 vacunos y búfalos, una cifra que dimensiona el alcance del operativo y el riesgo productivo que enfrentan quienes desarrollan su actividad en zonas ribereñas. La operatoria se resolvió combinando arreos por tierra con traslados en barcazas, ya que las vacas adultas pueden atravesar a nado trechos cortos, mientras que los terneros recién nacidos deben ser embarcados porque no resisten la travesía (Sociedad Rural de Bella Vista).
El espejo de un escenario global que ajusta la oferta
Vamos a los números del impacto inmediato. La menor oferta de hacienda ya se reflejó en el Mercado de Cañuelas, donde los precios subieron entre dos y cuatro puntos respecto del promedio de la semana previa. Los novillos ganaron tres puntos, los novillitos dos, las vacas cuatro y las vaquillonas se mantuvieron estables. Los productores tendieron a vender el ganado gordo listo para faena y a retener el resto, lo que profundizó la restricción de oferta disponible en el principal mercado de referencia del país. Si se compara con el mismo mes del año anterior, la suba evidencia un cambio de tendencia que hasta el momento no había mostrado la magnitud registrada en las últimas ruedas.
“Conseguir campos donde reubicar la hacienda evacuada se vuelve cada vez más difícil. Si la situación se extiende, también se complica el abastecimiento de forraje para alimentar al ganado desplazado.”Fabián Gotardo, presidente de la Sociedad Rural de Bella Vista
El cuadro local se inscribe, además, en una proyección internacional que anticipa un escenario más ajustado. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó su informe semestral sobre mercados cárnicos y estimó que la producción mundial de carne vacuna caerá cerca de dos millones de toneladas en 2026, para ubicarse en 60,2 millones. El ajuste se trasladaría principalmente al consumo, que retrocedería más de 1,7 millones de toneladas respecto del máximo de 60,4 millones registrado en 2025, un dato que ilustra cómo la menor disponibilidad golpea de lleno en la demanda efectiva.
- Producción mundial 2026: 60,2 millones de toneladas (USDA), una caída de cerca de dos millones respecto del ciclo anterior.
- Consumo mundial 2026: retroceso superior a 1,7 millones de toneladas frente al récord de 60,4 millones de 2025.
- Proyección 2027: la producción mundial se estabilizaría en torno a los 60 millones de toneladas, según el USDA.
- Argentina: el USDA prevé 90.000 toneladas adicionales, en línea con India y Uruguay.
- Bajas esperadas: Australia, la Unión Europea, Brasil y Estados Unidos, con Brasil concentrando la mayor parte del ajuste global por su peso como principal exportador.
El pico de la crecida del Paraná se esperaba para la semana siguiente, con riesgo de que el agua alcanzara la planta urbana de Bella Vista, lo que hubiera agravado la crisis logística en una zona donde conseguir campos aptos para reubicar la hacienda ya constituye una dificultad señalada por los propios productores. A eso se suma la complejidad de sostener el aprovisionamiento de forraje para el ganado desplazado, un insumo crítico cuando los traslados se prolongan en el tiempo.
En el frente externo, el cuadro combina un jugador argentino que gana participación con un líder global que la pierde. Mientras el USDA proyecta para Argentina 90.000 toneladas adicionales junto con India y Uruguay, Brasil —el principal exportador mundial— concentra la mayor parte del ajuste, lo que abre una ventana de oportunidad para los países que mantienen o incrementan su producción. Aun así, el informe deja en claro que la menor oferta global tenderá a trasladarse a los consumidores finales en forma de precios más altos.
El indicador a seguir en las próximas semanas es la evolución del ingreso de hacienda al Mercado de Cañuelas y el comportamiento de las cotizaciones tras el pico de la crecida del Paraná, ya que una nueva ola de evacuaciones o una prolongación de la emergencia hídrica podrían profundizar la restricción de oferta y consolidar la suba de valores que comenzó a registrarse en las últimas ruedas.
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