Europa liquidó la cuenta en Londres y levantó su sexta Laver Cup con Zverev como verdugo
El equipo de Yannick Noah se impuso por 13-5 sobre el Equipo Mundo de Andre Agassi en el O2 Arena. Cerúndolo jugó sólo el viernes y se quedó con las ganas.
Lo vi con la misma cara de concentración de siempre, esa que pone cuando la cosa se pone brava. Alexander Zverev se paró en el O2 Arena de Londres, le metió un 7-6 (3) y 6-3 al estadounidense Learner Tien y desató el delirio europeo. Con ese punto, el Viejo Continente cerró la serie 13-5 y se llevó su sexta Laver Cup, un trofeo que el Equipo Mundo le había sacado el año pasado en San Francisco.
Cerúndolo, una sola noche
El único argentino de la formación capitaneada por Andre Agassi fue Francisco Cerúndolo, y su participación duró lo que dura un suspiro. El viernes, en la apertura, perdió ante Casper Ruud por 6-7 (4), 6-4 y 10-8, después de haber ganado el primer set y de haber llegado 7-5 arriba en el Laver Breaker. El noruego le metió cinco puntos seguidos, se lo dio vuelta y se desquitó de la derrota que el porteño le había propinado en 2024. Después, silencio: el capitán Agassi no lo volvió a convocar para el resto del fin de semana.
- Zverev venció a Tien 7-6 (3) y 6-3 y firmó la consagración europea.
- Mensik y Cobolli superaron a De Miñaur y Fritz por 7-5 y 6-3 en dobles.
- Alcaraz le ganó a Fritz por 6-3, 4-6 y 13-11, salvando dos puntos de partido.
- Ruud y Zverev vencieron a Bublik y Nakashima por 6-4 y 7-6 (7) en dobles.
- El viernes cerró 3-1 para Europa; el sábado el Mundo pasó al frente con Tien y De Miñaur.
Un domingo con sabor a revancha
El sistema de puntuación, que reparte un punto el viernes, dos el sábado y tres el domingo, había dejado la definición abierta. Europa arrancó arriba 3-1, el Equipo Mundo se puso al frente el sábado con los triunfos de Tien sobre Cobolli y de De Miñaur sobre el propio Zverev, pero el domingo la historia cambió de mano. La recuperación europea se cocinó el sábado a la noche, cuando Alcaraz le ganó a Fritz en un tercer set interminable de 13-11 después de levantar dos puntos de partido. Eso fue, a mi criterio, el cruce que torció el destino de la Copa. Después vinieron el dobles de Ruud con Zverev sobre Bublik y Nakashima, que dejó el 7-5, y la paliza final de Zverev sobre Tien para sellar el 13-5 y desatar los festejos en Londres.
Yo me quedo con la sensación de que Cerúndolo se va con gusto a poco. Una noche, un set ganado y nada más. Como cuando vas a la Boutique con la remera de Talleres y te volvés antes del segundo gol. Ahora la mira ya apunta al circuito: el próximo desafío del porteño es el ATP de Beijing, donde deberá reinventarse después de un fin de semana con más banco que pista.
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