Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,60 -0,14%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Turismo

Ensalada de huevo sin papa: la guarnición cremosa que se banca el sándwich

Con mayonesa, mostaza y un toque de cebollino, esta receta fría rescata las yemas como base de la salsa y deja al huevo entero como protagonista. Fácil, rendidora y perfecta para el verano.

MO
Marina OlivaTurismo y sierras · · lectura 3 min
Ensalada de huevo sin papa: la guarnición cremosa que se banca el sándwich

Si tenés un pan lactal en la cocina y un paquete de huevos en la heladera, ya estás a mitad de camino. La ensalada de huevo sin papa que te traigo hoy es una de esas preparaciones que resuelven un almuerzo en minutos y, de paso, te ahorran prender el horno en pleno enero. Lleva mayonesa, mostaza y un detalle que marca la diferencia: las yemas cocidas se vuelven parte del aderezo, lo que le da una cremosidad extra y un color parejo que invita a repetir.

Una receta con divisiones claras

Antes de empezar, conviene tener la cancha ordenada. Para la salsa reservás las yemas, la mayonesa, el vinagre y la mostaza. La mezcla que va a recibir ese aderezo se arma con las claras picadas, cebolla morada cortada chiquita y pepinillos en daditos. El cebollino se incorpora al final, junto con la salsa, y después se condimenta a gusto con sal y pimienta.

  • Herví los huevos durante 10 minutos y enfriarlos antes de pelarlos.
  • Separá las claras de las yemas y pisar estas últimas en un bowl.
  • Sumá mayonesa, mostaza y vinagre a las yemas hasta lograr una crema suave.
  • Picá las claras, la cebolla morada y los pepinillos bien chiquitos y mezclalos.
  • Incorporá la salsa sobre las claras y agregá cebollino fresco picado.
  • Llevá la ensalada a la heladera por 15 minutos antes de servirla.

Esa última pausa en frío no es un capricho: le da tiempo a la cebolla de perder un poco de mordiente y a los sabores de acomodarse entre sí. Cuando la sacás, la textura queda firme pero húmeda, ideal para volcarla sobre una tostada o para rellenar dos rodajas de pan con unas hojas verdes al costado.

Un detalle que me gusta rescatar es el formato de la receta original: la ensalada se sirve sola y las guarniciones, como aceitunas condimentadas o una ensalada de pimientos, van aparte en la mesa. Eso te permite armar un plato más completo sin resignar la identidad del huevo como protagonista, que es lo que la distingue de la clásica ensaladilla.

Cómo presentar y con qué sumar

La forma de presentarla es bastante versátil. Va bien sobre rodajas de pan tostado, funciona como relleno de un sándwich de miga al corte y hasta se banca como guarnición junto a una ensalada de hojas verdes. Si querés estirar la receta para cuatro personas, sumale unas aceitunas rellenas en un bowl aparte y unos pimientos asados tibios. Nada de eso se mezcla con la ensalada: se sirven al lado, en platos o cazuelas pequeñas.

Como referencia de precio, calculá que con seis huevos, una cebolla morada, un frasco de pepinillos, mayonesa y mostaza cubrís sin problemas unas seis a ocho tostadas abundantes, con un costo por unidad que en cualquier super rondaba los 800 a 1.200 pesos en la última salida que hice por el barrio. Para conseguir los ingredientes no hace falta irse lejos: cualquier sucursal de cadena de supermercados o el almacenero de la esquina te resuelven la lista.

La mejor época para hacerla es justamente esta, cuando el calor no invita a cocinar demasiado y una preparación fría resuelve la comida sin discutirle al termómetro. Servila bien fresca, con el pan recién tostado y, si te animás, un hilo de aceite de oliva por encima para cortar la cremosidad. El resultado es honesto, rendidor y reconfortante: la clase de receta que sobrevive a modas y que vuelve cada verano a la mesa de las casas argentinas.

MO
Marina OlivaTurismo y sierras

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo