Empezó tibia y ya le pesa: la nueva de Sorkin no logra levantar vuelo en la taquilla
Aaron Sorkin volvió a las salas con una historia que muchos leían como heredera de La red social, pero el público no respondió como se esperaba. Cinco millones y medio de dólares en Estados Unidos y un quinto puesto que deja más preguntas que certezas.
Imaginate la sala a oscuras, el logo de Sony en la pantalla y esa sensación familiar que aparece cuando sabés que estás por ver algo del tipo de Sorkin: diálogos filosos, temas incómodos y un protagonista que mira al mundo con una mezcla de ingenio y desconfianza. El viernes pasado volvió a pasar, pero esta vez la película no encontró al público que uno esperaba.
El precio de la red, escrita y dirigida por Aaron Sorkin, debutó con apenas 5,5 millones de dólares en Estados Unidos y 3,5 millones en el resto del mundo durante su primer fin de semana en salas, lo que llevó el total global a unos 9 millones de dólares. En el ranking norteamericano, eso le alcanzó apenas para quedarse con el quinto puesto, un debut llamativamente tibio para una producción que se presentó como una suerte de heredera espiritual de La red social, la película de 2010 que marcó un antes y un después en la carrera del realizador.
Un debut que se lee en contraste
Para dimensionar estos números, vale la pena mirar hacia atrás: cuando se estrenó La red social, la apertura en el mercado estadounidense fue de 22,44 millones de dólares y le bastó para ubicarse en lo más alto de la taquilla. La comparación es casi inevitable, porque la nueva película fue promocionada como una continuación temática de aquella, como si Sorkin quisiera volver a poner en escena el mismo tipo de preguntas sobre poder, ambición y moral en el mundo digital.
La protagonista de El precio de la red es Mikey Madison, la actriz que en 2025 se llevó el Oscar a mejor actriz por Anora después de una sequía de casi dos años sin estrenar otro film. Su vuelta a las salas llegaba cargada de expectativa, con un reconocimiento de la academia todavía fresco y con varios proyectos en carpeta, entre ellos una nueva adaptación de La máscara de la muerte roja que dirigirá Charlie Polinger. Los próximos estrenos serán los que terminen de dibujar el rumbo de su carrera.
¿Puede remontar o el debut marca el techo?
Ahora bien, la pregunta que sobrevuela a todo el equipo detrás del film es si estos números pueden mejorar con el correr de las semanas. En el negocio cinematográfico existen dos caminos bien conocidos: el de las películas que recuperan terreno de a poco gracias al boca a boca y el de las que, después de un primer fin de semana flojo, consolidan la caída y se despiden rápido de la cartelera. Con un presupuesto estimado entre 30 y 42 millones de dólares, la diferencia entre lo invertido y lo recaudado resulta significativa para Sony, que sigue de cerca el desempeño en las próximas semanas para evaluar el alcance final de la recaudación.
Si me preguntan a mí, creo que el debut marca apenas un punto de partida, no un veredicto. A veces una película arranca fría porque la gente todavía no terminó de procesarla, porque las salas no la acomodan en los mejores horarios o porque simplemente el boca a boca necesita más de un fin de semana para empujar. Pero también es cierto que, cuando un film de Sorkin no logra encender la conversación en su primera salida, algo del pacto con el público se está perdiendo en el camino, y eso no se corrige solo con el correr de los días.
“La película sigue en cartelera y su desempeño en las próximas semanas determinará el alcance final de la recaudación. Algunos títulos recuperan terreno gradualmente, otros consolidan su caída desde el primer fin de semana.”Carla Montenegro
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