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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

«El otro Chiquito»: cuando la risa se cruza con el juzgado

Un documental recorre la carrera del humorista español y el litigio que enfrentó a su figura con Lucas Grijander, el personaje que Florentino Fernández creó a partir de sus gestos y su manera de hablar.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 3 min
«El otro Chiquito»: cuando la risa se cruza con el juzgado

Imaginate la sala de un juzgado español cualquiera: pasillos largos con baldosas que huelen a limpio, un murmullo que se mezcla con el ruido de los ventiladores y, en alguna parte, el eco de una carcajada lejana que ya nadie sabe bien de dónde salió. A eso se asoma «El otro Chiquito», el documental que pone sobre la mesa una historia que durante años se contó en los bares y en los programas de variedades pero que nunca había quedado registrada con la seriedad de una cámara que mira sin prisa.

La película parte de una idea original acreditada a Diego San José y se sostiene en un eje muy concreto: la relación entre Chiquito de la Calzada, el comediante malagueño que se convirtió en fenómeno con su manera inconfundible de hablar y de moverse, y Lucas Grijander, el personaje que Florentino Fernández interpretaba en «Esta noche cruzamos el Mississippi». Quien haya visto ese programa sabe que cada vez que Fernández cruzaba el plató con su peluca rubia, su forma de arrastrar las palabras y sus coreografías improvisadas, la risa era inevitable y, también, un terreno resbaladizo.

De los teatros al estrado

El documental hace un repaso por el ascenso de Chiquito: de sus inicios en los escenarios de Málaga hasta su explosión televisiva, cuando su vocabulario particular y sus gestos se instalaron en la cultura popular española. Esa primera parte funciona casi como un retrato cálido del humorista, con el tono que tenían las sobremesas cuando alguien lo imitaba en la mesa familiar y la familia terminaba llorando de risa.

Después, la narración se corre hacia el conflicto. Lucas Grijander no se quedó en la pantalla: hubo venta de productos y giras por España junto al grupo «Lucas y sus janders», según detalla el material. La película combina entrevistas con recreaciones para reconstruir el camino que llevó a que la cuestión dejara de ser una broma interna del mundo del espectáculo y terminara dirimiéndose en un juzgado.

Las voces que arman el relato

  • Florentino Fernández y Pepe Navarro, vinculados directamente al caso.
  • Manuel Jabois, Ramón García y Juan Y Medio, con miradas desde el periodismo y la televisión.
  • Celia Villalobos y Mario Conde, que suman testimonios de distintos ángulos del fenómeno.

El documental no se limita a reproducir el expediente: lo que propone es entender qué se discute cuando un personaje se nutre de los gestos, la voz y los modismos de otro. ¿Dónde termina el homenaje humorístico y empieza la apropiación? ¿Cuánto de un comediante vive en sus imitadores y cuánto les pertenece a ellos? Son preguntas que la película plantea mientras deja que hablen quienes conocieron a Chiquito de cerca y quienes protagonizaron el conflicto del lado de Lucas Grijander.

Confieso que salí pensando en algo que excede al caso: cuántos de los humoristas que vimos crecer en la tele, en los videos de fin de año y en las mesas familiares, fueron moldeados por alguien que estuvo antes. El documental no resuelve el debate, pero lo pone en primer plano con la cadencia justa para que uno entienda por qué, después de tantas risas, hubo que sentarse a hablar serio. Y eso, viniendo de la historia de Chiquito de la Calzada, ya es mucho.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

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