Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Vida

El licuado de la mañana puede jugarte en contra: por qué algunos batidos de proteínas disparan el azúcar en sangre sin que lo notes

Dos endocrinólogas de Estados Unidos explican qué ingredientes esconden los batidos de proteínas más populares y qué ajustes simples permiten seguir tomándolos sin pagar el precio de un pico de glucosa. Una guía para leer la etiqueta y armar el vaso en casa sin caer en la trampa de la fruta de moda.

LV
Liliana VillagraBarrios y ciudad · · lectura 3 min
El licuado de la mañana puede jugarte en contra: por qué algunos batidos de proteínas disparan el azúcar en sangre sin que lo notes

Son las siete y media de la mañana en un barrio porteño cualquiera y en la cocina de una casa de planta baja ya suena la licuadora. Del vaso sale un aroma dulzón a frutilla madura, apenas tapado por el polvo de vainilla del suplemento proteico. Carmen, de Villa del Parque, lo revuelve con cuchara de madera mientras me cuenta que hace tres meses lo toma antes de cruzar la General Paz rumbo a la oficina. "Empecé porque todas en el gym lo recomiendan, pero a media mañana me tiembla el cuerpo y tengo que comer algo dulce", me dice, mientras apoya la taza en la mesada y mira la licuadora todavía encendida. Esa escena, multiplicada por miles en la Argentina, es la que ponen bajo la lupa dos endocrinólogas norteamericanas en una advertencia que conviene leer con la etiqueta del producto en la mano.

Frutas que parecen sanas pero elevan la glucosa

La doctora Erin Scholten, del Lehigh Valley Health Network, y su colega Omodamola Aje, del Berkshire Medical Center afiliado a la Universidad de Massachusetts, coinciden en un punto que parece obvio y sin embargo se repite en la mayoría de los vasos que se sirven a la mañana: las frutas son las grandes responsables de los picos de glucosa. No todas, claro. El problema se concentra en las que ya conocemos como más dulces, empezando por la banana, siguiendo por la frutilla y cerrando con el mango, tres clásicas de cualquier receta de verano.

“Son conocidas por causar un pico después de comer, especialmente si no hay suficiente proteína y grasa para compensarlo”Dra. Omodamola Aje, endocrinóloga del Berkshire Medical Center

La explicación es tan sencilla como terca: esos frutos tienen un tenor cargado en carbohidratos y, cuando los volcamos en la licuadora con mano generosa, terminan dominando la mezcla. Aje lo resume con una frase que sirve de regla casera: para que un batido no se transforme en un postre líquido, necesita entre veinte y treinta gramos de proteína y una fuente de grasa que frene la velocidad con la que el azúcar llega a la sangre. Si la balanza se inclina para el lado de la fruta, el cuerpo lo traduce en cansancio, irritabilidad y esa niebla mental que aparece a media mañana.

El polvo que endulza más de la cuenta

Hay un segundo sospechoso que suele pasar inadvertido porque viene en un envase con colores deportivos y letras grandes que prometen músculos: la proteína en polvo saborizada. Scholten señala que la mayoría de las marcas comerciales añaden azúcares o edulcorantes calóricos para mejorar el sabor, y ese plus, que el consumidor promedio no lee en la tabla nutricional, termina empujando la glucemia hacia arriba del mismo modo que lo haría un alfajor a las once de la mañana.

Antes de cerrar la nota vuelvo a la cocina de Carmen, en Villa del Parque, donde ya apagó la licuadora y está volcando el contenido en un vaso térmico. Le pregunto si esta vez cambió algo en la receta y me muestra, con una sonrisa que todavía es de experimento, el pote de proteína sin sabor que trajo ayer del supermercado y la mitad de una palta que ralló con cuchillo. "Veremos qué pasa a las once", me dice mientras cierra la puerta. Esa es, en el fondo, la mejor manera de resumir lo que recomiendan las especialistas: no se trata de dejar de tomar el batido que ya es parte del ritual matutino, sino de animarse a leer la etiqueta, ajustar las proporciones y entender que, en nutrición como en periodismo, lo importante no es el título de la etiqueta sino lo que hay adentro del vaso.

LV
Liliana VillagraBarrios y ciudad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo