El gigante gentil que se llevó la carrera de Roddick y el corazón de su verdugo
Andy Roddick volvió al Arthur Ashe, se juntó con Federer para una exhibición y eligió a Juan Martín del Potro como su favorito absoluto entre todos los tenistas que vio. Lo definió con dos palabras que dicen todo y, de paso, dejó una reflexión sobre lo que las lesiones le quitaron al tenis argentino.
A veces el deporte tiene estas cosas: el tipo que te pone contra las cuerdas y te manda a casa puede terminar siendo, con los años, el primero al que llamás cuando querés saber cómo estás. Andy Roddick volvió al Arthur Ashe Stadium para una noche de exhibición junto a Roger Federer y, en vez de hablar de sus propios logros, se sentó a charlar de Juan Martín del Potro como si estuviera presentado a un amigo en la mesa de un bar. Con esa calidez que tienen los yanquis cuando se les cae la careta, el estadounidense soltó la frase: "Uno de mis mejores amigos más cercanos es la persona que me retiró en el Arthur Ashe". Y enseguida, como si nada, agregó el apodo: "Delpo, el gigante gentil. Él es mi favorito absoluto".
La noche que Del Potro le bajó el telón
La fecha no se mueve del almanaque. Octavos de final del US Open 2012, 5 de septiembre, en la cancha más grande del mundo. Roddick ya había avisado que aquel sería su último Grand Slam como profesional y Del Potro lo esperó con la paciencia de los grandes: 6-7, 7-6, 6-2 y 6-4 para el tandilense, que terminó celebrando con un grito que se escuchó hasta Buenos Aires. Yo estaba en la Boutique ese día, con un grupo de amigos y la radio a todo volumen, y cuando metió el match point se me puso la piel de gallina aunque ni siquiera lo estaba mirando en directo. Eran otros tiempos: para seguir un partido había que ingeniárselas.
Lo que arrancó como el final de una carrera se transformó, partido a partido y mensaje a mensaje, en una amistad que sigue vigente. Roddick contó que Del Potro fue uno de los pocos capaces de colarse entre los monstruos de la era dorada, ese triunvirato de Federer, Nadal y Djokovic que se repartió todo durante más de una década. Y los números le dan la razón: el argentino llegó a ser número 3 del mundo y levantó el US Open 2009 venciendo al propio Federer en la final, el último Grand Slam masculino que se llevó alguien por fuera de los tres reyes en casi quince años.
“Pienso en él con entusiasmo por cómo es como persona. También lo pienso con tristeza, porque es uno de los mejores jugadores que he visto y desearía que hubiera tenido más tiempo y más salud.”Andy Roddick
- El apodo que eligió Roddick no es casual. "El gigante gentil" resume lo que el circuito nunca terminó de expresar del todo: un jugador enorme en tamaño y talento, pero de una humildad que descolocaba.
- Las lesiones de muñeca marcaron la segunda mitad de la carrera de Del Potro y lo sacaron del circuito en varias oportunidades, hasta su retiro definitivo.
- Del Potro es, hasta hoy, el último tenista fuera del trío Federer-Nadal-Djokovic en ganar un Grand Slam masculino en la era moderna.
- El vínculo entre Roddick y Del Potro trascendió el partido de 2012 y se transformó en una de las amistades más genuinas del circuito profesional.
La última frase de Roddick es la que más duele y la que más dice. Lo imagina sano, lo imagina entero, lo imagina ganando más, y se queda con las ganas. Esa mezcla de admiración y melancolía es la misma que sentimos muchos cada vez que un jugador como Del Potro pasa por el Gigante o por el Monumental de Alta Córdoba y la rodilla, o la muñeca, o lo que sea, no lo deja terminar el partido que empezó a soñar. Son esos los momentos en los que el tenis deja de ser un deporte y se vuelve una cuestión de fe.
El próximo compromiso de Del Potro con el circuito ya no será dentro de una cancha sino desde afuera, con su rol de embajador y su amistad con figuras como Roddick. Mientras tanto, los argentinos seguimos guardando en un rincón de la memoria esos partidos que nunca vamos a olvidar, incluso cuando los perdimos en la piel del rival.
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