Saltar al contenido
CBA AhoraCBA Ahora ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.537,60 -0,14%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Cine argentino en tiempo de discusión: los números que presentó el INCAA y la mirada disonante de Dolores Fonzi

Carlos Pirovano defendió la política de apoyos con una cifra de 25 millones de dólares y 155 estrenos nacionales, mientras la actriz y directora planteó las dificultades que atraviesa el sector para conseguir financiamiento y sostener proyectos internacionales.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Cine argentino en tiempo de discusión: los números que presentó el INCAA y la mirada disonante de Dolores Fonzi

La sala todavía conserva ese murmullo típico de las premieres, esa mezcla de butacas crujiendo, palomitas y expectativas a flor de piel, y uno se sienta pensando que el cine argentino está otra vez en movimiento, pero también otra vez en debate. Esta vez la discusión no arrancó en una pantalla ni en un set de rodaje, sino en una entrevista radial y en una conferencia de prensa al otro lado del océano, en el Festival de San Sebastián. De un lado, Carlos Pirovano, presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, defendiendo con cifras la gestión que encabeza. Del otro, Dolores Fonzi, actriz y directora, describiendo un panorama mucho más áspero para quienes intentan producir y sostener proyectos con otros países.

Lo que dijo Pirovano y cómo lo justificó

Pirovano eligió plantarse con números concretos para responder las críticas que había escuchado sobre un supuesto desfinanciamiento. Aseguró que durante el año al que refirió sus declaraciones se destinaron 25 millones de dólares a apoyos al cine argentino, una cifra que, comparada con los cinco millones de dólares de 2023, muestra, según su lectura, una multiplicación por cinco de los recursos. El funcionario presentó esa comparación como argumento central para rechazar la idea de que se hubiera interrumpido el acompañamiento económico al sector.

En materia de exhibición, el titular del INCAA contabilizó 155 estrenos nacionales y destacó que 30 de esas películas se habían rodado durante su gestión. También mencionó la presencia de producciones argentinas en festivales de la talla de San Sebastián, Venecia y Cannes, y aseguró que se estaban abriendo nuevas convocatorias, un dato que buscó transmitir como señal de continuidad y de puertas abiertas para los realizadores.

Otro punto sensible fue el criterio para acceder a los subsidios. Pirovano explicó que se exige acreditar audiencia como requisito y vinculó esa condición con la necesidad de que las películas efectivamente lleguen al público, una lógica que, según defendió, apunta a cuidar la plata del instituto y a garantizar que el dinero termine en proyectos con llegada real a los espectadores.

Los acuerdos internacionales que mencionó

En el capítulo internacional, el funcionario sostuvo que se cerraron acuerdos con Paraguay para desarrollo y producción, con Brasil para coproducción y con Italia para dos coproducciones. La enumeración apuntó a mostrar que la cooperación con otros países no se había frenado, sino todo lo contrario, y que existían marcos concretos para que los proyectos argentinos pudieran cruzar fronteras.

La otra campana: lo que planteó Dolores Fonzi

Del otro lado de la discusión apareció Dolores Fonzi, que venía de presentar en San Sebastián Mis muertos tristes, la película que dirige y que la tuvo como protagonista, un proyecto que le permitió mostrarse en una faceta que viene explorando desde hace tiempo, la de directora, después de años de sostener una carrera como una de las actrices más requeridas del cine nacional. En el festival, su planteo fue bien distinto al del titular del INCAA y se concentró en las dificultades cotidianas para reunir financiamiento y para concretar proyectos con otros países.

La actriz recordó experiencias previas de colaboración con Francia, Bélgica y Alemania que, según explicó, se sostenían gracias a la gestión del instituto, y consideró que esas posibilidades se habían reducido de manera considerable. Una de sus frases más resonantes fue: “Dependemos de las plataformas totalmente”, una declaración que dejó al descubierto el lugar creciente que ocupan las plataformas en el financiamiento y el riesgo que eso implica para la autonomía de los proyectos.

Fonzi también señaló obstáculos para transformar los contactos entre profesionales en acuerdos concretos, un paso que, describió, se vuelve cada vez más difícil cuando falta el dinero o cuando los marcos de coproducción no terminan de cerrarse. Su testimonio dejó en evidencia que, más allá de los anuncios oficiales, en el terreno los realizadores perciben otro ritmo y otras prioridades.

Dos lecturas de una misma película

A mí, lo confieso, esta discusión me deja con una sensación encontrada, porque uno quiere creer que los números que presentó Pirovano son reales y que efectivamente el cine argentino está recibiendo más aire, pero también escucha a Fonzi, que conoce el paño desde adentro y que no habla desde la teoría sino desde la práctica, y entonces aparece la duda razonable de si esos 25 millones de dólares y esos 155 estrenos alcanzan para sostener un ecosistema tan vasto y tan diverso como el nuestro. Lo más valioso de este cruce, me parece, es que pone sobre la mesa una pregunta que no admite respuestas simples: cómo se mide el acompañamiento al cine, si por cifras macroeconómicas o por la experiencia concreta de quien intenta levantar una película y sueña con cruzarla al otro lado de la frontera. Mientras esa pregunta siga abierta, la sala seguirá con su murmullo, las butacas crujirán igual y el debate continuará en cada estreno.

CM
Carla MontenegroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo