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VIE, 16 OCT 2026
Vida

Cinco formas de despedirse que te van a volar la cabeza

De Nueva Orleans a la costa surfera del Pacífico, hay pueblos que convirtieron el entierro en fiesta. Te cuento cinco rituales donde el llanto queda afuera y adentro entra música, flores y hasta un ataúd con forma de pez.

AT
Agustín TisseraTecnología · · lectura 3 min
Cinco formas de despedirse que te van a volar la cabeza

¿Sabías que hay gente que despide a los muertos con banda de jazz, con ataúdes con forma de avión y hasta tirando flores al mar desde una tabla de surf? Suena raro, sí, pero tiene más sentido del que parece. Lejos de negar el dolor, estas tradiciones lo procesan en comunidad, con color, ruido y movimiento. Acá te paso cinco ejemplos que te van a dejar pensando.

¿Por qué convertir un entierro en una procesión con banda?

En Nueva Orleans, cuando alguien se va al otro barrio, la historia arranca con un cortejo que sale de la iglesia con músicos tocando temas lentos. A medida que el cortejo avanza hacia el cementerio, el ritmo se va acelerando hasta volverse directamente festivo. La familia, los amigos y hasta el vecino que pasaba por la vereda bailan al lado del féretro. La IA (Inteligencia Artificial, o sea el algoritmo que te recomienda qué ver en Netflix) todavía no aprendió a tocar el trombón en un funeral, pero los humanos de Nueva Orleans lo hacen hace rato. No es falta de respeto: es decir chau con la energía que el difunto hubiera querido.

¿Qué se hace cuando los muertos vuelven de visita?

En México existe el Día de Muertos, declarado por la UNESCO (la agencia de la ONU que cuida el patrimonio cultural) como patrimonio cultural intangible. La idea de fondo es sencilla y a la vez enorme: las almas regresan un ratito al mundo de los vivos. Las familias arman altares con la comida favorita del difunto, flores, velas y objetos personales. Los cementerios se llenan de colores y de gente que pasa la noche entera junto a las tumbas. La muerte no se vive como ausencia, sino como presencia, aunque dure unas horas.

¿Se puede llevar un cráneo a bendecir al cementerio?

  • En La Paz, Bolivia, cada 8 de noviembre se celebra la festividad de las Ñatitas.
  • Los creyentes llevan cráneos humanos al Cementerio General para que el capellán los bendiga.
  • Los agasajan con flores, hojas de coca, cigarrillos y velas, como si fueran un familiar más.
  • La tradición dice que esos cráneos cuidan el hogar y hasta pueden pedir favores por sus devotos.

¿Un ataúd con forma de pescado? Sí, y tiene toda la lógica

En Ghana, el luto se vuelve diseño. La familia encarga un féretro a medida que represente el oficio o la pasión del difunto: un ataúd con forma de pez para un pescador, con forma de avión para un piloto, con forma de cacao para un productor. La ceremonia puede extenderse tres días e incluye coreografías durante el traslado del féretro. Es diseño funerario hecho a pedido, una manera de despedir al muerto con el símbolo de la vida que tuvo.

¿Y si los surfistas despiden en el agua?

Entre los surfistas del Pacífico existe una ceremonia que no necesita iglesia ni cementerio. Los deudos se meten al mar con sus tablas, forman un círculo y arrojan flores al centro. Cada uno dice unas palabras sobre el fallecido. Si hubo cremación, las cenizas se dispersan en ese mismo punto. La despedida ocurre en el elemento donde el difunto pasó buena parte de su vida.

¿Entonces para qué sirven estos rituales?

Más allá del folklore, todos cumplen la misma función: darle un marco colectivo a una experiencia que, encarada en soledad, puede resultar aplastante. Compartir el dolor con otros, tener un momento y un lugar para expresarlo, ayuda a transitar la pérdida. Lo que cambia es la forma: en algunos lugares se llora con pañuelos, en otros se llora bailando. La idea, al final, es la misma. Veremos, che.

AT
Agustín TisseraTecnología

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