A una cuadra del Tren de la Costa: la pastelería de Olivos que el primer domingo se quedó sin nada
Abrió en julio en la esquina de Gutiérrez y Tucumán, tiene 50 cubiertos y los fines de semana rota unas 500 personas por día. Recorrimos el local, probamos su torta colibrí y te contamos cuánto sale cada cosa, cómo llegar y qué alternativa cercana tiene menos fama.
Te imagino bajando en la estación Borges del Tren de la Costa, cruzando Maipú y caminando tres cuadras hacia el oeste. En la esquina de Ricardo Gutiérrez y Tucumán te vas a encontrar con un local luminoso, con la cocina a la vista, que desde mediados de julio viene revolucionando la movida pastelera de Olivos. Se llama Querida Estefi y el primer domingo de vida tuvo que bajar la persiana antes de tiempo: se les agotó el stock.
Una propuesta clásica con guiños de autor
Lo que se encuentra ahí adentro es, en buena medida, lo que uno espera de una buena pastelería de barrio: bizcochuelos húmedos, masas finas, budines, scones y chipa. Pero la mano se nota en los detalles. La torta colibrí (banana, coco y ananá) y la torta argentina salen 14.000 pesos la porción; el roll de canela, que se ofrece en versiones de manzana, tiramisú y limón, está en 8.000; y las cookies de chips de chocolate, que llegan a la mesa calientes con escamas de sal marina encima, cuestan 7.000. Hasta hay una reversión casera de la galletita Tita en formato individual, a 5.000 pesos.
Para el mediodía, la carta incorpora cinco opciones de bocados y un pebete que cambia cada mes según la temporada. El de septiembre lleva albóndigas con nuez de parmesano, limón y ciboulette (10.000 pesos). Si te inclinas por algo más contundente, el bagel sale 20.000 pesos y se sirve con gravlax curado con remolacha, eneldo, pimienta y azúcar negro: tiene una coloración violácea característica que lo hace inconfundible.
- Torta colibrí y torta argentina: 14.000 pesos la porción.
- Roll de canela (manzana, tiramisú o limón): 8.000 pesos.
- Cookies de chips de chocolate con sal marina, servidas calientes: 7.000 pesos.
- Bagel de gravlax curado con remolacha: 20.000 pesos.
- Pebete del mes, en septiembre con albóndigas, parmesano y ciboulette: 10.000 pesos.
- Reversión casera de la galletita Tita: 5.000 pesos.
Sin reservas, con rotación a full
El espacio tiene 50 cubiertos, contando un patio interno, y no trabaja con reservas: la ocupación se maneja por orden de llegada. Los fines de semana, la rotación promedia los 500 cubiertos diarios entre las 8.30 y las 20. Si vas y no conseguís mesa, hay dos salidas razonables: pedir los productos para llevar o quedarse cerca, porque en las próximas semanas van a sumar bancos en la vereda para consumir los pedidos en cajita. Además, están preparando un blend de café propio que también se va a poder comprar por unidad para preparar en casa.
“El primer domingo abrieron con la mejor de las expectativas y se fueron a casa con la mesada vacía. La demanda los sorprendió y desde entonces ajustan producción para no quedar debiéndole nada a nadie.”Lo que se percibe en el local, según lo observado durante la recorrida
Cómo llegar y una alternativa con menos fama
Desde la Ciudad de Buenos Aires, lo más práctico es tomar el Tren de la Costa hasta Borges y caminar unas tres cuadras. Si vas en auto, hay que armarse de paciencia para estacionar en la zona de Maipú, aunque varias calles perpendiculares a Gutiérrez suelen tener lugar. La dirección exacta es Ricardo Gutiérrez 1298, Olivos. Abre todos los días: de lunes a viernes de 7.30 a 20, y sábados y domingos de 8.30 a 20.
Si te copa la movida pero querés algo con menos fila, mi recomendación es sumarte a la recorrida que hacen los amantes de la pastelería por el corredor de La Lucila: a pocas estaciones del Tren de la Costa funcionan casas de tortas y cafés de especialidad con propuestas más íntimas y, sobre todo, con la misma calidad de masa fina pero sin la demanda de Olivos. Es el plan B perfecto para quienes no quieren resignarse a un domingo sin buena merienda.
Cuándo conviene ir
La mejor época para acercarse es el final del invierno y el arranque de la primavera, cuando el patio empieza a quedar disfrutable y la carta de pebetes rotativos incorpora ingredientes más frescos. Para evitar colas, lo ideal es llegar entre las 9 y las 11 los sábados, o bien después de las 16 los domingos: a esa hora la primera tanda de pastelería ya se repuso y el mediodía todavía no presiona sobre la cocina.
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