A casi diez mil metros de altura, una tripulación enfrenta su propia guerra
La nueva miniserie de Apple TV revive las misiones del Bloody Hundredth, un grupo de bombarderos que combatió sobre la Alemania nazi. Austin Butler y Callum Turner encabezan el elenco, con Steven Spielberg como productor.
Imaginate entrar a una sala y escuchar, antes que cualquier palabra, el zumbido grave de cuatro motores que parece quedarse dentro del pecho. Algo así me pasó mientras arrancaba con Los amos del aire, la nueva miniserie de nueve episodios que Apple TV tiene en cartel y que me mantuvo pegada al sillón durante varias noches seguidas. Es una ficción bélica de las que se toman en serio cada detalle: el ruido del fuselaje, el golpe de aire cuando se abre la puerta de una bomba, el silencio que sigue cuando ya no queda nada que tirar.
La serie sigue al 100º Grupo de Bombardeo, conocido como Bloody Hundredth, una unidad de la Segunda Guerra Mundial que protagonizó misiones sobre la Alemania nazi volando a unos siete kilómetros de altura. Para quien no esté tan metido en el tema, alcanza con decir que a esa altitud el cuerpo empieza a jugarte en contra: el oxígeno escasea, el frío cala hasta los huesos y cada respiración cuenta. Ahí arriba, el enemigo no era sólo la artillería antiaérea o los cazas alemanes: era también el propio cielo.
Un equipo creativo con pedigree
La creación corre por cuenta de John Shiban y John Orloff, dos guionistas con currícululo pesado. Shiban viene de trabajar en Ozark, esa historia de dinero y familia que enganchó a medio mundo, mientras que Orloff escribió para Hermanos de sangre, la serie de Tom Hanks y Steven Spielberg ambientada en el desembarco de Normandía. Justamente Spielberg participa en este proyecto como productor, lo que ya marca un sello: hablamos de alguien que suele tomarse muy en serio las historias de guerra.
- Austin Butler y Callum Turner encabezan el elenco principal.
- La producción ejecutiva cuenta con Steven Spielberg.
- Los guionistas son John Shiban (Ozark) y John Orloff (Hermanos de sangre).
- La ficción se concentra en el 100º Grupo de Bombardeo, apodado Bloody Hundredth.
- Las misiones se desarrollan a unos siete kilómetros de altura sobre la Alemania nazi.
La guerra que también se pelea contra el cuerpo
Lo que más me gustó de la propuesta es que no se queda en la épica de los bombardeos. La serie hace foco en los hombres que iban en esas cabinas, en sus tripulaciones que volvían con un tripulante menos o directamente no volvían. Algunos terminaron como prisioneros de los nazis, otros cayeron heridos, varios no volvieron. Contar la guerra desde un bombardero implica mostrar el vértigo de saber que cada misión podía ser la última y, al mismo tiempo, registrar la rutina que se repetía misión tras misión.
“A esa altitud el cuerpo empieza a jugarte en contra: el oxígeno escasea, el frío cala hasta los huesos y cada respiración cuenta.”Carla Montenegro
Como lectora y espectadora de a sesenta años, les digo que esta es una de esas series que vale la pena ver de a poco, no en maratón, para dejar que cada capítulo respire. Y aunque a primera vista pueda parecer una historia sólo para fans de la Segunda Guerra, en el fondo habla de algo que nos toca a todos: de gente común que tuvo que hacer cosas extraordinarias en circunstancias imposibles. A mí, particularmente, me dejó con esa sensación que sólo dejan las buenas ficciones: la de haberme subido a un avión que no era mío y haber bajado pensando en quienes, setenta y tantos años atrás, no tuvieron la opción de bajarse.
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